lunes, 03 de mayo de 2010

A los 37' del juego, una bomba de estruendo explotó sobre el arquero de Trinidad, Andrés Lavorante, quien debió ser trasladado al hospital.

Lo que debía ser una fiesta terminó en un bochorno. Una lágrima más que empaña al fútbol. Y justo ayer cuando los dos equipos que pelean por meterse en la etapa final del Argentino B se jugaban precisamente ese boleto. Unión recibió a Trinidad en un estadio a pleno, con todo el color y el calor que representaba con las hinchas de ambos presentes. Pero como suele suceder en estos casos, una mano negra, oscurísima, que no pensó en que podía perjudicar a sus colores de alma, terminó destiñendo el sueño tanto de los Azules como los Leones. Porque desde la tribuna local arrojaron un petardo al arco que defendía Andrés Lavorante y el trinitense quedó "planchado" en el piso, sin moverse y su rostro se tornó pálido. Iban 37 minutos de la etapa inicial, y la desgracia copó el "12 de octubre" para perjudicar al fútbol sanjuanino. Desde Unión dijeron que todo estaba armado y que simuló, mientras que en Trinidad optaron por proteger la integridad del arquero.

Lo cierto es que la suspensión del partido provocó que quede indefinido si es Unión el que directamente clasificó al Pentagonal final o Trinidad haya obtenido el pasaje a la fase eliminatoria entre los ganadores del Apertura (donde ya estaba Unión) con los del Clausura, que comienza pasado mañana. Unión había ganado 2-1 el miércoles el partido de ida y ahora habrá que esperar la resolución del Consejo Federal. Si se reanuda el encuentro o se lo da por finalizado con un resultado impuesto, que definirá el futuro de ambos equipos.

Ayer, hubo otros incidentes antes de la agresión a Lavorante, puesto que cuando se jugaba el primer cuarto de hora, desde la otra parcialidad, la de Trinidad, arrojaron un petardo que reventó en las cercanías del uno de Unión, Carlos Biasotti, quien tras un par de minutos se levantó, aunque luego le tiraron dos bombas de estruendo más, pero estas no llevaron peligro.

No obstante en la agresión a Lavorante, la primera impresión fue que el arquero estaba realmente mal, más cuando el humo que dejó la explosión (la jugada estaba en otro sector), se elevaba en el mismo lugar donde Lavorante estaba caído. Rápidamente ingresaron los auxiliares de Trinidad y sin demasiado atención, se empezaron a preocupar porque el "Oso" no reaccionaba. Algunos compañeros hicieron la seña que no podía seguir y por un largo tiempo el mendocino siguió tendido en el borde de su área hasta que fue retirado en camilla e instalado en la puerta del túnel. Fue en ese lugar donde ya dirigentes, cuerpo técnico, jugadores se trenzaron en un discusión que de a poco fue subiendo de tono. Incluso hubo empujones y hasta se "tiraron" golpes de puño. Fue allí donde la policía tuvo que intervenir. Mientras tanto el juez Riveros se mantuvo en su postura: "Vamos a esperar a que llegue la ambulancia y ahí decidiremos, primero está la salud de Lavorante". En tanto desde la parte medicinal, el facultativo de Unión, Luis Peña, destacó que cuando le quiso abrir los ojos al arquero, éste los cerraba con fuerza y que en estado de inconciencia nadie puede sufrir taquicardia (que era uno de los síntomas que presentaba el "Oso", según integrantes de Trinidad). En tanto que el doctor del otro conjunto, Eduardo Pagés, pedía una "evaluación neurológica" por lo que había que retirarlo del estadio.

Finalmente fue trasladado al hospital Rawson, Riveros suspendió el partido (ver recuadro), y allí empezó otra discusión que se trasladó a los vestuarios. En el de Unión las opiniones fueron idénticas: "Lavorante simuló y esto estaba armado". Desde la otra parte el presidente Platero afirmó: "Nos imaginamos que esto podía pasar, fuimos agredidos desde que llegamos". Las dos campanas de un triste domingo que empezó como una fiesta y terminó con una papelón vestido de tragedia.

DIAGNOSTICO: TRAUMA ACUSTICO

Pasadas las 20.20 el arquero de Trinidad, Andrés Lavorante, llegó al hospital Rawson después que estallara una bomba de estruendo cerca de su cuerpo y fuera trasladado desde la cancha de Unión. Un verdadero momento de tensión. Su esposa Silvana, muy nerviosa. Lavorante, a quien bajaron en camilla de la ambulancia, tenía los ojos entreabiertos. Parecía conciente, pero aturdido. Se agarraba permanentemente su oído derecho. Los médicos actuaron al instante y el primer diagnóstico extraoficial fue un trauma acústico. Ayer al cierre de la edición lo trasladaron a la parte privada del Rawson (Mitre y Sarmiento) para hacerle una tomografía computada. Luego, el arquero quedó internado en observación, y hoy por la mañana le harán una audiometría. Luego lo llevarán a la clínica Castaño, quedando internado al menos 24 horas en observación.

Anoche, en esos largos minutos, la sala de urgencia del Rawson se llenó con dirigentes de Trinidad y de Unión. También con familiares del jugador agredido. Hasta el también arquero y amigo, Leonardo Serrano fue a verlo. Inclusive entró y pudo dialogar con Andrés unos minutos después que se le cortaran los vómitos.

"Hablé con el Oso y me dijo que estaba bien, pero muy aturdido. Yo lo ví conciente, esperemos que se recupere pronto", dijo Leo. La esposa de Lavorante, Silvana, estaba muy preocupada. Iba y venía. "Está conciente, pero levanta la cabeza y se marea. Me dijo que se desmayó y que recién se despertó cuando llegó al hospital".

También había dirigentes de Unión, que estaban observando el tratamiento al jugador. Uno de ellos, el presidente Luis Guardia, dijo: "A Biasotti le tiraron un petardo y se levantó. A Lavorante tendrían que haberle hecho el diagnóstico en la cancha, pero los médicos de la ambulancia dijeron que no, porque no estaban dadas las condiciones, por el tumulto de gente. Ojalá se recupere".

Del lado de Trinidad, el manager de la institución, Omar Flores, también logró verlo y aclaró que el arquero le dijo que estaba mareado. Flores opinó: "El árbitro lo vio justo cuando explotó. Acá se equivoca un hincha, que complicó la competencia a Unión. El juez actuó bien. Para mí, el partido no tiene que seguir".

LA OPINION DE LOS ENTRENADORES

Víctor Cabello, técnico de Unión: "Estoy amargado porque no se pudo seguir jugando. Quería que la clasificación quedara hoy (por ayer) en casa. Hay que ver lo que tiene el arquero. Esperemos que esto siga y se termine. A lo mejor buscaban algo para que pasara esto y lo sabemos de antemano. Pasó y ahora hay que esperar el fallo del Consejo".

Juan Pagés, técnico de Trinidad: "Yo lo ví muy mal, pero quienes quieran, tienen derecho a dudar. Si el médico de ellos (por Luis Peña) estaba tan seguro que Lavorante no tenía nada, me hubiese firmado algo que dijera que estaba bien de salud y yo hacía el cambio de arquero y seguíamos jugando. La bomba le explotó atrás y si ellos estaban tan seguros que no tenía nada que el médico de ellos me lo firmara y se terminaba todo".


fuente: diariodecuyo.com.ar

Publicado por Desconocido @ 12:21  | Fútbol: Torneo Arg. B
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