miércoles, 28 de abril de 2010

En las últimas horas el presidente de Textil Mandiyú y el ex secretario Jorge Terrile hablaron con la prensa. Sus declaraciones indignan.

Jorge Abib habló por una radio local con los números puestos. Textil había goleado a Guaraní y asegurado su participación en el Argentino B próximo, aunque se había despedido de la posibilidad de acceder a la segunda fase.

En una actitud propia de la mayoría de los políticos provinciales, Abib se sacó el sayo cargando contra los jugadores y el cuerpo técnico.

 “Yo tengo la responsabilidad, como presidente, de pagar los sueldos, darle de comer y trasladarles. Yo no estoy en la cancha, no manejo la pelotita. Los periodistas buscan responsables afuera donde no los hay” afirmó a radio Sudamericana.

Abib olvida el proceso que llevaron a Textil a este final de temporada. No fueron los jugadores quienes se eligieron a si mismos, ni el actual cuerpo técnico quien los recomendó.

Todo comenzó con la decisión del presidente textil de contratar a Mario Albarracín. Con el llegaron un grupo importante de jugadores, entre ellos Mauricio Agnello, Carlos Medina, Miguel Silvero, Esteban Figueroa, Emilio Sotelo, Matías Alvarez, Juan Alesso, Cristian León, Gabriel Rodríguez, Franco Paviotto, Ariel Suligoy, Lucas Ponfil, Adrián Bossio, César Algarbe, Jerónimo Vidal, Sebastián Carrizo, Fabián Balmaceda, Guillermo Barreto, Matías Heredia, Martín Cerezo, Raúl Maldonado, Juan Alberto Miérez, Martín Perea y Cristian Jara Lunghi.

Los dos últimos dejarían el plantel antes comenzar el Torneo y el técnico duraría apenas dos partidos en su cargo. Llegaría entonces Norberto D´Angelo que enarboló la bandera de la rectitud y la entrega, pero se fue de Corrientes inventando un viaje a Europa cuando en realidad se había asegurado su trabajo en 9 de Julio de Rafaela.

Recién allí, con el clausura perdido, Abib decidió la contratación de Néstor Jarque, un técnico que no es “santo de su devoción” a pesar de los resultados.

Así, Jarque llegó a Textil, por cuarta vez, de nuevo como piloto de tormentas, cuando el equipo se sumía en el fondo de la tabla general.

Pero una vez concluido el Apertura la dirigencia se mostró incapaz de retener a los jugadores más importantes y entre otros dejaron el club Sebastián Carrizo, Jerónimo Vidal, Lucas Ponfil y Mauricio Agnello y llegaban Emiliano Giletta y Aníbal Almirón, ambos sobre la hora y sin ningún tipo de pretemporada.

Con este plantel diezmado, luego de los desaciertos dirigenciales, Jarque encaró el Torneo Clausura teniendo sobre si la posibilidad del descenso.

Luego de un inicio errático, el equipo poco se fue afirmando y quedó a un punto de la clasificación.

En lo institucional nada mejoraba. A pesar de las palabras de Abib el equipo no concentraba ante cada partido y debieron cambiar de restaurante ante la falta de pago.

En el medio, hubo una huelga de jugadores en reclamos de salarios atrasados y últimamente la lesión de Balmaceda que fue –una vez más- abandonado por la dirigencia.

“Que Balmaceda deje de hablar y que agradezca estar en el lugar en el que está. Le dimos la mano cuando ningún técnico lo quería. Se le pagó siempre por adelantado” dijo Abib muy suelto de cuerpo. Mientras eso decía, el equipo encaraba el último partido del campeonato sin haber percibido el salario del último mes y medio y el volante decidió la venta de automóvil para comprar los elementos necesarios para su cirugía.

El diálogo entre el DT y el presidente se volvió nulo. “Hace más de dos meses que no hablamos” confió a este medio el entrenador chaqueño y un ayudante afirmó: “Esta vez estuvimos realmente solos. Los jugadores y nosotros”.

Solo la aparición de Jorge “Topo” Terrile en el último tramo, puso algo de presencia dirigencial con el plantel, aunque realmente no lo es. Antes, se había llegado al despropósito de enviar un integrante de la barra como presidente de la delegación.

Justamente fue Terrile, en declaraciones al suplemento deportivo del diario 1588 carga ahora contra Abib y le pide un paso al costado.

Si bien reconoce que la llegada de Abib a la presidencia se realizó en una Asamblea amañada e irregular, el “Topo” miente cuando dice que adentro había 20 (fueron en realidad 23) y afuera otros 20. La realidad es que afuera había cientos de hinchas y decenas de socios a los que se les impedía ingresar.

Otra cosa que olvida Terrile, es que esa Asamblea, de la que él fue parte, no solo era ilegal, sino ilegítima, porque cuando uno llega a través del fraude (que ahora reconoce), es imposible legitimarse con el tiempo.

Tal como lo señala la publicación del 1588, estos dirigentes llegaron al fútbol desde la política y no cambiaron en lo más mínimo.

Sus expresiones son ofensivas no solo para un cuerpo técnico y un grupo de jugadores que pusieron lo mejor de si en las condiciones más adversas, sino para con la hinchada toda que nunca aceptó a esta Comisión Directiva. Es evidente que una vez más, los hinchas tenían razón.

En los últimos días, el presidente volvió a amagar irse y recalcó que solo él pone plata en el club. El pseudo empresario futbolítico Guillermo Coppola estuvo en Corrientes y se habla de gerenciamiento. Nadie les cree, porque la credibilidad se construye día a día, sin mentiras y sin dobles discursos, algo que esta dirigencia, por su origen, es incapaz de entender.  


Publicado por Desconocido @ 21:58  | Fútbol: Torneo Arg. B
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Comentarios
Muy bien Miguel!. Hay que informar sobre lo que cometen estos politiqueros baratos que se la dan de dirigentes.
Que sabes del Deportivo Mandiyu?
Publicado por Invitado
sábado, 01 de mayo de 2010 | 20:01