lunes, 12 de abril de 2010

Una vez más, quedó demostrado que la policía no está en condiciones de custodiar un espectáculo deportivo.


Cuando se crearon los Comités de Seguridad en Espectaculos Deportivos (Coprosede) en diferentes provincias, algunos entendieron que de esta manera se garantizaría la seguridad basados fundamentalmente en la prevención.

Años después, y luego de los bochornosos hechos de ayer en Resistencia, donde los simpatizantes correntinos fueron reprimidos a mansalva, con balas de gomas, bastonazos y hasta piedras que tiraban los uniformados, está claro que esta política ha fracasado.

Los hechos comenzaron mucho antes del partido, en el puente, donde además de requisar, demorar e impedir el paso de los vehículos con simpatizantes la policía arrojaba gas dentro de los micros, para que el camino hacia la cancha fuera poco menos que insorpotable.

Los Coprosedes han sido "copados" por la policía de cada lugar y el poder político tiene poca o nula influencia en las decisiones que se toman.

No participan de ellos ninguno de interesados directos, como dirigigentes, jugadores o simpatizantes se ha dejado la seguridad en manos de personas formadas en la repressión lisa y llana, que demuestran partido tras partido que son incapaces de realizar con éxito un operativo de prevención.

Los incidentes entre las hinchadas de Mandiyú y For Ever con las Policías de Chaco y Corrientes son moneda corriente y se repiten sin solución de continuidad.

Algunos idiotas útiles creen que la mejor manera de resolver esto es la venganza, basados en el hecho que en otra oportunidad la hinchada que sea local deberá ser visitante y entonces sufrirá en carne propia las consecuencias de haber cruzado el puente.

Quienes abonan esta teoría olvidan que el fútbol es lisa llanamente un juego, donde se puede ganar, perder o empatar, pero nada justifica que los policias encargados de la seguridad se conviertan en barras bravas con uniforme tomando en propia mano la tarea de "disciplinar" al visitante.


A fuerza de ser sinceros esto que relatamos ocurre en diferentes lugares del país, con diferencias de matices. Quien esto escribe, ha sufrido en otras provincias la provocación de los policías por el solo hecho de seguir la campaña del equipo visitante, pero lo que hoy nos ocupa sucedió en Resistencia, con nuestra gente sin importar a que equipo fueron a alentar.

La pasividad del poder político en la defensa de los ciudadanos es desalentadora. En otras provincias un hecho como este, donde se atacan a hombres, mujeres y niños indefensos y se hieren a decenas de ellos hubiera desatado un escándalo de proporciones y pedidos de explicaciones de parte del gobernador de turno, pero aquí no.

Aquí seguimos jugando a amontonar policías para facturar más y a nadie le importa un comino la seguridad. Este ejemplo que baja de quienes debieran dictar las políticas dejá todo en manos de un oficial de policía que nunca fue preparado para esto,

Ha llegado el momento que las autoridades tomen cartas en el asunto. Humildemente opinamos que así como alguna vez se crearon cuerpos especiales para atender a las mujeres, hoy debemos pensar en una policía profesional encargada de la seguridad (en serio) de los espectáculos deportivos.

El Poder político, la Policía y la Liga Correntina tienen la palabra. Esperemos que cuando reaccionen no sea demasiado tarde. Ayer se estuvo cerca de una tragedia. Alguien deberá ponerle freno a los violentos uniformados o no. No hay tiempo que perder.


fotos: La muerte de la pelota: aredaclubes.org.ar
         Boca-River:
1.bp.blogspot.com
Publicado por Desconocido @ 20:57
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Comentarios
Miguel es cierto que vuelve el DEPORTIVO MANDIYÚ, lo vi en un comentario del libro de visitas del ALBO.
Publicado por Agustin
viernes, 16 de abril de 2010 | 9:53