
Hace cinco días, durante la transmisión del partido Boca Unidos-Independiente de Rivadavia de Mendoza por Radio Fénix 102.5, adelantamos del destrato que sufrieron los integrantes del cuerpo medico por parte de Kudelka.
Ese día, hasta un ciego se dio cuento de los gestos del técnico. Delante de la gente que como siempre se ubica detrás del alambrado, las diatribas de Darío Kudelka, fuera de si, estuvieron a la orden del día cuando se lesionó Villalba.
Ese día, durane el partido, al cuerpo médico lo trató de inservibles e inútiles. Ello motivó que el doctor Darre cansado de los maltratos del técnico, luego del partido le presentara verbalmente la renuncia a Alfredo Schweizer que tiene que entender que la dignidad no se arregla.
Es que el presidente no quiere que se vaya Darre y quiere ver como arregla las cosas sin darse cuenta que hay cosas que no se pueden arreglar, ni con la plata.
La renuncia de Darre elevada a la Comisión Directiva de Boca Unidos es mas que clara y Alfredo Schweizer lo sabe mejor que nadie.
No conforme con la agresión al cuerpo médico, el técnico, finalizado el partido, ofendió verbalmente a los jugadores: los trató de cagones.
A los mismos jugadores que le dieron el ascenso y está realizando esta campaña en el Nacional B,
Jugadores a los cuales él, en una muestra fenomenal de cinismo, pondera luego ante una prensa escrita que compra “carne podrida”.
Finalizado el partido ante Independiente de Rivadavia, casi se tomó a las trompadas con Caprari, luego de una fuerte discusión.
La prensa escrita y digital que lo sigue de local y de visitante a Boca Unidos, guardan un lamentable silencio sobre alguien que está acostumbrado a insultar y a denostar y que antes los medios, levanta la bandera que no tiene: la del respeto.
En Boca Unidos se rompió algo y los que están en el fútbol saben que, cuando eso ocurre no hay vuelta atrás.
Los triunfos pueden tapar pero, al menor cortocicuito, revienta.
fuente: opiniondeportiva.com.ar