La selección fue un equipo penoso ante un rival eliminado y que nunca ganó de visitante. Las figuras del equipo fueron Mascherano y el arquero Romero, que en el segundo tiempo salvó varias veces su arco.
El árbitro dejó pasar un claro penal para Perú (mano de Insúa) y Palermo convirtió el 2 a 1 en posición adelantada, aunque en este caso, hay que darle beneficio de la duda porque llovía torrecialmente lo que impedía la visión.
Uruguay ganó en Quito 2 a 1 a Ecuador y ahora Argentina deberá jugar su última chance en Montevideo el próximo miércoles.
Más allá de todo, el triunfo no debe tapar que Argentina no está a la altura de las circunstancias y más allá de que se logre la clasificación este equipo no está en condiciones de participar de un campeonato mundial.
Figuras que no aparecen, falta de caracter y deficiencias técnicas y tácticas inadmisibles son hoy el patrimonio de un equipo que en los últimos partidos dilapidó su idilio con el público local.
Para sintetizar: Argentina, en el segundo tiempo, que fue cuando Perú se decidió a jugar, estuvo a punto del bochorno.