lunes, 28 de septiembre de 2009

El partido entre Guaymallén de Mendoza y Sp. del Bono de San Juan suspendido por incidentes.


El partido dirigido por Hector Sosa de San Luis fue suspendido a los 90´ luego que la policía interviniera arrojando gas pimienta a los jugadores sanjuaninos.

Todo se desató cuando el juez de línea informó al árbitro de los insultos del banco de suplentes sanjuaninos y el referi expulsó a Cáceres, jugador suplente

Los jugadores visitantes rodearon e intentaron agredir al juez de línea pero se interpuso el árbitro, para luego hacer su aparición la policía.

Las imágenes del video disponible son confusas, se ve caer a un efectivo (“me dieron una piña en las costillas”, contaría luego el uniformado), aparece un aerosol y dos jugadores de Del Bono ( Illanes y Molina) caen al suelo mientras siguen las protestas, el árbitro se acerca a verificar el estado de salud de los jugadores, pasan diez minutos y como estos no se recuperan decide suspender el partido, suspendido no terminado, se encargaría de aclarar el colegiado cuando se subía al automóvil que lo trasladaba a San Luis.

SIGUIO EN LOS VESTUARIOS

En tanto en la zona de camarines, las discusiones iban cada vez subiendo más de tono, la tardanza de la ambulancia, las acusaciones de que “no era para tanto”, aceleró las pulsaciones. Iban dos a dos y quedo suspendido, ahora deberá actuar el tribunal de disciplina.

fuente: cuyonoticias.com


OTRA VERSION - DIARIO UNO

Ayer, la historia comenzó cuando el arquero suplente de Del Bono, Cristian Jofré, pateó lejos una pelota. Uno de los jueces de línea se lo informó al árbitro, quien le mostró la roja al jugador equivocado y expulsó a Alberto Páez.

Entonces, varios integrantes del banco de suplentes sanjuanino salieron enloquecidos a increpar al lineman.

Ahí intervino la policía y entre los forcejeos un oficial cayó al piso, supuestamente tras recibir un golpe de Elvio Illanes, jugador de Del Bono.

Los uniformados reaccionaron echándoles gas pimienta y algunos futbolistas sanjuaninos se vieron afectados. Los más perjudicados fueron Daniel Cejas y Alfredo Molina, que quedaron tumbados en el piso.

Tras diez minutos, los futbolistas continuaron en la misma situación y sin poder rehabilitarse para seguir jugando. Entonces el referí Sosa decidió no continuar con el partido.


DIARIO LOS ANDES

Nada hacía suponer el desenlace que finalmente se dio en el Hugo Pedro Alastra.
Todo nació a partir de un airado reclamo del cuerpo técnico y los jugadores del banco de suplentes del club sanjuanino, quienes se lanzaron sobre la humanidad del asistente número uno, Carlos Altamirano, solicitándole que detuviera el juego ya que había dos balones dentro de la cancha.

Altamirano finalmente levantó la bandera y llamó al árbitro principal, Héctor David Sosa, pero para que el juez expulsara a Alberto Páez (quien había sido sustituido sobre el final de la primera parte) por su exagerado reclamo.

Allí se desató el caos. Todo el banco se volvió a lanzar de manera enfurecida sobre Altamirano y muchos estuvieron al borde de la agresión física, hasta que tuvo que tomar intervención la Policía.

Irrumpió en escena un grupo de uniformados con escudos y bastones que se interpusieron entre los sanjuaninos y el juez de línea. En ese tumulto, se vio con claridad el golpe de puño que el defensor bodeguero Elvio Illanes asestó en el rostro a un policía que intentaba separar.

Tras esta agresión, el efectivo cayó al piso sintiendo el impacto del golpe e inmediatamente ensayó una represión la Policía lanzando el gas pimienta sobre el grupo de jugadores sanjuaninos que no retrocedían en su reclamo.

El mismísimo Illanes, Alfredo Molina y Daniel Cejas fueron los más perjudicados por la represión policial.

Los jugadores quedaron tendidos en el piso y no lograron recuperarse por lo que el árbitro puntano, Sosa, determinó la suspensión del encuentro, al menos es lo que se supone ya que el puntano se retiró del Hugo Pedro Alastra sin realizar declaraciones.

La ira siguió en camarines

“Llamen a una ambulancia, los jugadores están vomitando sangre”, gritaban casi con desesperación desde un camarín visitante exaltado por la situación.

Inmediatamente, el dirigente de Guaymallén, Emilio Montenegro, se hizo cargo de llamar a una ambulancia delante de un colega suyo sanjuanino, pero el ambiente estaba demasiado tenso.

“Ya van a ir a San Juan”, amenazaban los visitantes enfurecidos por la falta de una ambulancia que llegó al estadio tras poco más de media hora de haberle sido comunicada la emergencia.

El tenso ambiente lo completaba un grupo de no más de diez o doce plateístas del Cacique que increpaban a los gritos a los integrantes de Del Bono, entendiendo que estos habían fingido el malestar para provocar la suspensión del encuentro.

Cuando los jugadores, dirigentes y cuerpo técnico se retiraron para subirse al colectivo de larga distancia que los iba a llevar de retorno a San Juan, en ese momento llegó la ambulancia, que finalmente no brindó atención a los afectados por el gas pimienta.
Un nuevo episodio de violencia se vivió en nuestra provincia.


fotos: losandes.com.ar
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