
Es uno del peores arranques de campeonato. Sin ninguna duda. Seis goles en contra en 3 partidos, tres expulsados, dos entrenadores, tres preparadores físicos y encima tres derrotas.
Cuando esto sucede, hay que hacer lo que pide el técnico. Poner la pelota bajo la suela y pensar.
Todo es vertiginoso en el Textil Mandiyú de Abib, y es así porque así es su presidente y hombre fuerte, y en el fútbol, el vértigo no es para nada sinónimo de buenos resultados.
Ayer, luego del partido, D´Angelo salió a conversar con la prensa. La ansiedad de algunos colegas por plantear comparaciones con Albarracín, hizo que la conversación se desbarrancara ante la molestia del DT.
Pero en esa charla, el entrenador dejó algunos conceptos que vale la pena analizar:
“Este plantel tiene buenos jugadores pero en la parte física deja mucho que desear. No se olviden que por acá pasaron 3 preparadores físicos”: El DT volvió una y otra vez sobre los problemas físicos de los jugadores y tiene razón. Podría agregarse que más que tres pasaron cuatro, porque el primer preparador físico de Albarracín (tuvo 2) era un profesional casi virtual, que por problemas personales estaba poco tiempo en Corrientes y dejaba en manos de PF de la Liga lo que debía hacer él.
“Al equipo le falta fútbol”: Otra verdad. Con un solo partido de pretemporada, Textil está pagando en el campeonato no solo la falta de amistosos sino el poco fútbol desarrollado en sus entrenamientos cuando Albarracín lo dirigía.
“Si yo hubiera armado el equipo, hubiera buscado los carrileros que necesito”: Esto también es cierto, como es verdad que D´Angelo aceptó el desafío sabiendo que tomaba un plantel armado por otro entrenador y para otro esquema de juego. Albarracín nunca pensó en marcar con tres en el fondo y por lo tanto no pensaba en los carrileros que D´Angelo necesita.
“Mandiyú juega bien cuando pone la pelota al piso, pero falta velocidad en algunos jugadores”: ¿Quién puede discutir este concepto?. En los tres partidos tuvo pasajes de buen fútbol y tiene jugadores que “saben” con la pelota, pero D´Angelo vuelve a remarcar los problemas físicos con los que se encontró.
“Tengo los dos centrales expulsados y este es un equipo que ahora no tiene centrales”: D´Angelo –es evidente- desconoce los puestos en los que pueden moverse sus jugadores. Asume así que Molina es un marcador de punta, porque en los videos que le acercaron (de los dos primeros partidos) el jugador ocupó ese puesto. Es evidente aquí una falla de los dirigentes. Si nadie le informa al DT no puede adivinarlo, si bien él puede hablar con sus jugadores y conocer a través de ellos cual es su puesto “natural”.
“En menos de una semana no me pidan que esto sea el Ajax”: Volvemos al tema de los tiempos. Tan mal manejados en este Textil 2009. No hay ninguna duda que D´Angelo necesita tiempo. Lo que está por dilucidarse es –si con un plantel armado para otro esquema- el DT consigue que sus jugadores rindan en posiciones no habituales.
“Con Chaco For Ever creo que van a ver a otro equipo”: Una reafirmación del concepto anterior. A esa altura y con 3 semanas de trabajo, el entrenador confía que comenzará a aparecer el “equipo que quiere”.
“Aún hay problemas de papeles. Hasta último momento no sabía si Girón iba a poder jugar”: Esto es una prueba más de la improvisación en la que muchas veces se mueven los dirigentes de Mandiyú. Que en la tercera fecha todavía se continúen con problemas de transferencias y préstamos es inaceptable.
En suma, los problemas que atraviesa hoy Textil Mandiyú no son responsabilidad de su entrenador. D´Angelo y su equipo están pagando los platos rotos de por la desorganización y la improvisación evidenciada en la pretemporada.
Con menos de una semana de trabajo, sería una locura cargar las tintas sobre el técnico. Ni siquiera hay elementos suficientes para evaluar su trabajo ni el de su cuerpo técnico.
Sería deseable, que como ayuda al nuevo DT, alguien le acerque la ficha de los jugadores y si no existen, es bueno preguntarse para que está Walter Zacarías. El forma parte de este cuerpo técnico y “vivió” el paso de los últimos entrenadores. Si no puede ser escrito, al menos debería ser verbal.
D´Angelo tampoco tiene la obligación de conocer la historia de Textil Mandiyú. Luego de que Ríos Bony fuera abandonado por la dirigencia, negándole una cirugía necesaria luego de una lesión en un entrenamiento (con Murúa como DT) Textil improvisa jugadores en ese sector.
Por último nuestra opinión sobre el partido. Quedó claro una vez más que Mandiyú es un equipo para atacar y otro para defender, y decimos equipo porque la responsabilidad de la defensa no es solo de los defensores.
Sino, deberíamos asumir que la responsabilidad del ataque es solo de los delanteros y partiríamos al equipo en compartimentos estancos.
Lo que vimos en Huracán Corrientes es un equipo en formación. No esperábamos más.
D´Angelo tiene –y se lo merece- una carta de crédito abierta, al menos con nosotros. Con solo 4 días de trabajo y todos los problemas que mencionamos, Textil estuvo muy cerca de ganar el partido.
Los dos tiros en los palos podrían haber cambiado el resultado, pero eso hubiera significado una inyección anímica no futbolística.
Este plantel tiene jugadores para otra realidad. Una realidad que solo se conseguirá con tiempo y trabajo, por eso hay que dejar al DT trabajar con tranquilidad, aprender de los errores del pasado y no volver a cometerlos.