¿TEXTIL MANDIYU OTRA VEZ EN CRISIS?
Las crisis en Textil Mandiyú son recurrentes desde su creación. Basta recordar la traumática salida de Darío Maidana de la presidencia y la asunción de Félix Soto junto a la llegada de Bruno Carlino, en los tiempos en que Seferián era su principal sostén. Luego vendría el portazo de Carlino y el retiro del apoyo por parte de Seferián que desembocó en la llegada de Jorge Abib en una vergonzosa asamblea a puertas cerradas y con custodia policial. La última fue hace poco tiempo, cuando Abib anunció que estudiaba retirarse del club por la falta de apoyo.
Ahora, Mandiyú parece sumergirse en una nueva crisis. Luego que algunos medios anunciaran con bombos y platillos la llegada de Martínez y Astudillo (que nunca estuvieron cerradas) se difundió a través de un matutino, que habría comenzado un éxodo de jugadores que dejaría al plantel diezmado de cara al inicio del campeonato.
Primero fue el volante rosarino Martín Perea seguido de Cristian Jara Lungui. En las últimas horas –según el medio- se fueron el arquero Daniel Medina, el volante Emilio Sotelo y los delanteros Matías Heredia y Martín Cerezo. Como frutilla del postre, dejaría el club el preparador físico Fernando Alvareda.
¿Porqué abandonarían el club a poco del inicio del campeonato?. Las razones que esgrimen los jugadores es la falta de comodidad en los departamentos que se les asignaron para vivir. No solo se quejan de conviven hacinados, sino que dicen faltarles los elementos más elementales como frazadas.
Un recién ingresado al plantel, que prefiere mantener su nombre en reserva conversó con Estadio y afirmó: “Vivimos mal. Yo me la banco porque esta es mi oportunidad de mostrarme pero hay gente que muy molesta, aunque hasta donde se, todos seguimos aquí”.
EL TECNICO LO DESMIENTE
“No se cuales son las intenciones de algunos periodistas, pero desmiento totalmente que los jugadores se hayan ido” comenzó diciendo Mario Albarracín ante la requisitoria de Estadio. “Los jugadores que se mencionan siguen en Corrientes y ninguno dijo que se va”.
“Con el presidente Abib nos reunimos para ajustar algunos detalles y seguimos trabajando en la pretemporada”.
Consultado sobre el malestar de algunos jugadores por el tema de la vivienda, Albarracín nos dijo que “es normal en el comienzo de una pretemporada que ocurran estas cosas. El tema de los departamentos y el equipamiento se va resolviendo con el paso de los días. Acá no hay nada raro y yo no noto que los jugadores estén mal. A mi ninguno me dijo nada”.
ABIB MOLESTO
Estadio también habló con Jorge Abib. “Hay periodistas que trabajan para otros clubes” tiró el presidente textil. “Vienen y piden cosas y cuando uno se las niega ocurren hechos como este”.
Consultado sobre que clubes hablaba y que le pidieron contestó: “Fijate los titulares del diario y te vas a dar cuenta para quienes trabajan. Aquí parece que el negocio es pegarle a Mandiyú y elogiar a los demás. Parece que somos el único club que tiene algunos problemas”.
“Yo no voy a salir más a desmentir a nadie. Que escriban lo que quieran. Nosotros le contestaremos con los resultados. La misma periodista que escribió la nota que desató todo esto me criticó porque no voy a los entrenamientos. Yo tengo que trabajar para cerrar el presupuesto del club. Al entrenamiento va el cuerpo técnico”.
EL PREPARADOR FISICO CONTINUA EN MANDIYU
Los viaje constantes del preparador físico Fernando Alvareda obedece –según averiguó Estadio- a una situación muy particular: Alvareda es hijo de desaparecidos durante la última dictadura y está en pleno proceso el juicio por este tema.
Esto hace que familiares directos del PF y él mismo estén con custodia policial. Según nuestras fuentes, Alvareda “antes de viajar dejó el trabajo para toda la semana. La semana que viene vendrá y evaluará todo antes de volver a viajar”.
Este juicio terminaría en los primeros días de octubre.
CONCLUSION
Más allá de todo, el descontento de algunos jugadores existe. Es cierto, como dice Albarracín que un comienzo de pretemporada algunas cosas se acomodan con el tiempo.
Pero también es cierto que si esas cosas hacen a la vida diaria deberían resolverse a corto plazo, porque de lo contrario el malestar se trasladará –lo quiera el técnico o no- a los entrenamientos primero y a la cancha después.
Para algunos jugadores hay crisis. Para el cuerpo técnico y los dirigentes no. Ojalá –por el bien de Textil Mandiyú- estos últimos tengan razón.