Desde el primer día, en Todo Deportes habilitamos en cada entrada la posibilidad que los lectores emitieran su opinión sin ningún tipo de censura.
Así leímos opiniones que inclusive, en algunos casos, nos hicieron reflexionar sobre diversos temas y ayudaron a mejorar nuestro análisis.
Pero en esta oportunidad, la misma violencia que tiñó el clásico entre Boca Unidos y Textil Mandiyú empezó a destilarse en nuestro blog, en la entrada que corresponde al comentario del partido.
Nuestra primera reacción ante los estúpidos que solo esperan del periodismo que los apañe y piense como ellos, fue contestar las agresiones verbales de los violentos con nuestra posición y razonamiento.
Lamentablemente no pudo ser. Hay señores (¿señores?) que no entienden que cuando se les da un espacio de libertad para poder opinar, no es para que se utilicen incitando aún más a la violencia que nos afecta a todos.
Estos idiotas útiles y anónimos, incapaces de firmar una opinión existen, para mal de nuestro fútbol, en todas las hinchadas del país. Son los incapaces de entender que esto es un juego y que perder está dentro de las reglas.
Que una derrota sirve, si se sacan experiencias de ellas, y que a la larga el fútbol siempre le dará la revancha.
Los jugadores de Textil Mandiyú ayer, en la cancha de Lipton, mostraron entereza para asimilar la derrota, e intentaron revertirla con medios lícitos.
Pero afuera estaban los otros. Los que creen que todo puede arreglarse a través de la violencia, y esos "otros" estaban en las dos hinchadas.
Son grupos minúsculos, es cierto, pero siempre se arrogan el derecho de representar a la mayoría a través de la violencia. Por eso, y por muchas otras causas, que incuyen a dirigentes, jugadores, cuerpo técnico y lamentablemente a periodistas, nuestro fútbol está sumido en una caída libre que parace no tener fin.
Por todo esto, y cuando detectamos que los violentos comenzaban a utilizar nuestro blog como un canal para destilar su veneno contra propios y extraños, tomamos la decisión -dolorosa- de borrar los comentarios que propicien una violencia mayor.
Sabemos que es poco para combatir esta violencia social que se refleja en un partido de fútbol, pero es nuestro granito de arena para colaborar con los hinchas de corazón que seguirán teniendo el espacio de siempre en nuestra página.
Esa es la simple razón por la cual, luego de prentender desarrollar un espacio de libertad, terminamos en la censura.