Salvo algunas excepciones, como toda la semana, la prensa se ocupó más de la violencia que del fútbol.
El partido entre Mandiyu y Boca Unidos transcurrió, dentro del rectángulo de juego, con absoluta normalidad, por lo menos hasta el final, oportunidad en que los jugadores de Mandiyú que se retiraban fueron agredidos por algunos exaltados de la parcialidad de Boca, que ante la pasividad policial reaccionaron. Eran los mismos violentos de siempre, que nadie hace nada por desterrar.
Antes, las dos hinchadas habían intercambiado proyectiles antes y durante el partido. Un estadio inadecuado para un partido como este y mal operativo policial hicieron el resto.
Es de esperar, que alguna vez, los dirigentes que salen a hablar por los medios antes del partido, tomen debida nota para evitar que hechos como estos vuelvan a repetirse.
Así reflejan los principales portales el partido de ayer:
DIARIO EPOCA
Clásico “caliente” con incidentes.Justo cuando los protagonistas dentro de la cancha se dedicaron ajugar, no hubo correlato de las parcialidades y por eso se registraronincidentes antes, durante y después del clásico Boca Unidos -Mandiyú,correspondiente a la 4ª fecha del torneo Oficial de Primera A, queorganiza la Liga Correntina de Fútbol.
La previa del partido que tuvo lugar ayer en cancha de Lipton ya fue“caldeada”. Y allí la reprobación le cabe de manera compartida a losorganizadores liguistas y al operativo policial, que destinó cerca demedio centenar de efectivos y no pudo contener a los inadaptados desiempre.
El error, al margen de colocar dos accesos distintos para que no hayacruce de hinchadas, fue que hubo una sola boca de expendio de entradas(¿cuánto se puede ahorrar al no pagar un boletero más cuando larecaudación de ayer, por caso, ascendió a los 4.464?). En consecuencia,cuando los simpatizantes del “albo” -debían ingresar por Madariaga yGuastavino- fueron a adquirir sus boletos -en Alberdi y Madariaga-, setoparon con un grupo boquense -en clara inferioridad numérica- yentonces empezó la “lluvia” de todo tipo de proyectiles y corridas. Lacuadra que comprende Alberdi entre Madariaga y Perugorría ofició de“campo de batalla” para que los violentos se mostraran en su máximaexpresión, mientras los efectivos del PAR (policías de alto riesgo) condos o tres móviles no podían restablecer la tranquilidad.
Recién cuando retrocedieron los hinchas de Boca Unidos -no sin anteslanzar piedrazos por doquier- la gente de Mandiyú pudo adquirir susentradas e ingresar al estadio por el acceso previsto.
Sin embargo, cuando a los pocos minutos de iniciado el juego entró laparcialidad “aurirroja”, -en otra falla- la Policía permitió quepermaneciera a muy pocos metros de los “albos”. Y los insultos cruzadosincitaron nuevamente a la violencia, traducida en proyectiles de ambosbandos, incluso cuando la pelota estaba rodando.
Un precario vallado se puso con el objetivo de dividir a las dosparcialidades. Pero cuando un puñado de hinchas de Mandiyú -en totalfueron alrededor de 400 personas- amenazó con sortear este cerco,fácilmente lo derribó y ahí recién las fuerzas de choque actuaron paraevitar que la cosa pase a mayores.
Sin dudas que tales inadaptados distan de apasionarse por este deporteque “mueve” multitudes. Más bien pretenden canalizar su bronca e iracontra el rival de toda la vida con todo tipo de agravios, quedando enun plano muy lejano lo referido a temas estrictamente futbolísticos.
Así y todo, los de Boca Unidos “gozaron” al clásico rival recordándoleque están en una categoría superior y al grito de “hijos nuestros”, amedida que el triunfo maduraba de la mano del chaqueño Gonzalo Ríos ycompañía.
La impotencia de Mandiyú por momentos fue tal que hasta los adeptos“albos” tuvieron un cruce verbal con sus propios jugadores, tales loscasos de Daniel Ojeda y Carlos Aquino, dos que incluso formarán partedel plantel que disputará el próximo Argentino B.
Finalizado el juego se dio otro yerro de la Policía, que más preocupadaestuvo por evitar que los periodistas vayan a solicitar los números dela recaudación y se “olvidaron” que los hinchas de Boca Unidos quedarona tiro de los jugadores de Mandiyú, que al entrar al túnel recibieronalgunos proyectiles. Uno de los que repelió la acción fue el citadoOjeda, quien luego intentó buscar a sus agresores para solucionar lacuestión con las manos. Pero los mismos allegados al “albo” y efectivosdel PAR evitaron que el jugador salga de la zona de vestuarios. Ya eljuego estaba concluido pero el 3 a 1 de Boca Unidos lastimaba elorgullo de los simpatizantes de Mandiyú, que al salir del estadioprotagonizaron algunos forcejeos y demás con la Policía, aunque la cosa-recién allí- parecía controlada.
Otra jornada poco feliz en el ámbito liguista del fútbol correntino.
En la cancha, Boca Unidos le dio una “bofetada”
Extensos a la pelea entre hinchadas, Boca Unidos y Mandiyú reeditaronayer un clásico añejo en el ámbito liguista y la victoria -inapelable-esta vez quedó para el equipo de la ribera, que ganó 3 a 1.
Los pronósticos eran favorables a Mandiyú, que había perdido el trenvanguardista la semana pasada; y Boca merodeaba en los últimos puestos.
Sin embargo, y a pesar de un arranque promisorio del “albo”, fue BocaUnidos el que dominó el pleito con una actuación convincente de variosde sus jugadores.
La figura resultó el chaqueño Gonzalo Ríos (debutante de 17 años),quien marcó dos goles y mostró características más que interesantes;otro que se lució fue su compañero de ataque, Pablo Vargas Estepa-autor del primero- y completó el podio Rodrigo Valdovinos, por susolvencia en la última línea. Aunque también vale destacar la tarea dePablo Retamar en el mediocampo y de Gustavo Ojeda como “nexo” entrevolantes y delanteros. En definitiva, Boca Unidos tuvo muchos queaportaron a la causa contra un Mandiyú que, al estar en desventaja,perdió el orden y quedó al borde de la goleada. El 1-0 de Boca Unidosse dio a los 27’ del primer tiempo, cuando Ríos bajó de cabeza y VargasEstepa la puso en un ángulo. Seis después aumentó la cuenta el propioRíos, tras un grueso error de Aquino, que intentó salir jugando estandopresionado. Ya en el complemento, Vargas Estepa habilitó profundo aRíos, quien definió preciso ante la salida del arquero. El gol delhonor “albo” lo hizo Esteban Valenzuela, con un cabezazo.
AGENCIA CORRIENTES
Boca Unidos derrotó a Mandiyú en el clásico localBoca Unidos venció a Textil Mandiyú por 3 a 1 en el clásico esta tarde,en uno de los partidos que esta tarde dieron comienzo a la cuarta fechadel Torneo Oficial de la Primera División A.
Anotaron para el “aurirrojo” Pablo Vargas Estepa y el debutante GonzaloRíos, en dos ocasiones; en tanto que descontó para el “albo” EstebanValenzuela.
El partido se vivió en un clima de mucha tensión con incidentes antes,durante y después del desarrollo del clásico que aglutinó a cerca de700 espectadores en las tribunas del estadio de Lipton.
Comenzó mejor Mandiyú, llegando con peligro al arco defendido porJonathan Rougier, pero el arquero se mostró infranqueable despejando alcorner un tiro libre de Gerónimo Vallejos y, más tarde, un nuevodisparo de Vallejos, esta vez ingresando por el sector izquierdo;también Diego Ramírez dispuso de una oportunidad también, pero rematódesviado a un costado del poste derecho.
Por la otra área, la primera para Boca Unidos fue un cabezazo de Rodrigo Valdovinos que Carlos Aquino tapó con un manotazo.
Luego Boca Unidos equilibrabó las acciones cuando, de pronto, eldebutante Ríos le bajó la pelota a Pablo Vargas Estepa y este con unpotente zurdazo al ángulo puso el 1 a 0 a los 33’ de la etapa inicial.
Y tras cartón, a los 33’, Boca Unidos capitalizó un grosero errordefensivo de Mandiyú y estiró la ventaja a 2 a 0: Valenzuela jugó lapelota para atrás y Aquino quiso eludir a Vargas Estepa, pero le regalóla pelota a Ríos y el chaqueño, de 17 años, no dejó pasar laoportunidad para convertir su primer gol con la casaca “aurirroja”.
Antes del entretiempo Ríos dispuso de una nueva chance y, esta vez,Aquino atajó el remate del jugador recomendado por Osvaldo “Tatu”Gómez; por el lado de Mandiyú, Valenzuela cabeceó a un costado del paloderecho un centro de Jorge Solís.
En los primeros minutos de la etapa complementaria, Boca Unidos sevalió del desconcierto de Mandiyú que iba en busca del descuento aunquesin saber bien como llegar al arco rival; entonces el “aurirrojo” ledio el último cachetazo a su rival empleando al contragolpe como armaletal: a los 13’ Vargas Estepa le ganó la pulseada en la media cancha aDaniel Ojeda y asistió a Ríos que, rápido de piernas, picó hasta elárea y dejó a mitad de camino a Aquino con un disparo cruzado al postederecho.
Mandiyú lograría el descuento a los 28’ mediante un golpe de cabeza deValenzuela, pero ya no tendría reservas futbolísticas ni anímicas pararevertir esta derrota que lo dejó sin invicto en el Oficial.
En Lipton, los incidentes empañaron el clásico liguista
Era previsible y sin embargo las medidas preventivas fallaron ante unpúblico mal predispuesto que le dio un tinte violento al clásicoliguista, disputado esta tarde entre Boca Unidos y Textil Mandiyú encancha de Lipton.
Enfrentamientos previos al partido, durante el desarrollo del mismo yal final del cotejo, fueron la nota negativa de la jornada, que segúnlos datos policiales no registró detenidos ni lesionados deconsideración.
Cerca de 700 espectadores, entre simpatizantes de ambos equipos ypúblico neutral, se acercaron esta tarde al estadio Quincho D’Andrea; ytan solo una mínima fracción de éstos protagonizaron los incidentes,que sin embargo no pudieron evitarse por parte del operativo policialcontratado por la Liga Correntina de Fútbol (LCF).
La falla más grave de la tarde fue la habilitación de una únicaboletería para la venta de localidades; ya que si bien lossimpatizantes de Boca Unidos y Mandiyú estaban estratégicamenteubicados en tribunas opuestas, las facciones se encontraron frente aesta única boletería.
Los primeros incidentes se produjeron antes del comienzo del partido,cuando los simpatizantes de Mandiyú le hicieron frente a los de BocaUnidos frente a la boletería, ubicada en la entrada principal delestadio; hubieron corridas e intercambio de piedras entre ambos bandoshasta que intervino el accionar policial para calmar, momentáneamente,los ánimos.
El operativo policial contratado por la LCF para la ocasión consistióen 20 efectivos y dos hombres de la montada, pero luego de estascorridas llegaron como refuerzos agentes de la Policía de Alto Riesgo(PAR) buscando evitar nuevos enfrentamientos.
La parcialidad de Mandiyú fue la primera en ingresar y se ubicó en latribuna que da espaldas a la calle Madariaga, varios minutos despuéshizo su acceso el grupo de seguidores de Boca Unidos, que en lugar deser desplazados hasta la punta más lejana de la tribuna que da espaldasa la calle Alberdi se plantaron cerca del tiro de esquina, a pocosmetros de sus “rivales”; por esa razón no llamó la atención que seprodujeran nuevos intercambios de proyectiles una vez iniciado elpartido.
La fuerza policial tomó nota de esto y entonces escoltó a losseguidores de Boca Unidos hasta un sector más lejano, por lo que elpartido pudo continuar con normalidad.
Sin embargo, al final del clásico y en la retirada de los jugadores deMandiyú, no hubo protección policial para ellos y la hinchada de BocaUnidos arrojó piedras al campo de juego, interceptando a algunos de losprotagonistas que no tardaron en reaccionar devolviendo los proyectilesmientras corrían a refugiarse en los vestuarios.
Pero el asunto no terminó ahí porque algunos jugadores del “albo”,Daniel Ojeda fue el más exaltado de ellos, trataron de llegar hasta latribuna de Boca Unidos saliendo por la puerta lateral del vestidor;afortunadamente un allegado del “aurirrojo” pudo llegar a tiempo ycerrar el portón no sin antes recibir algunas agresiones.
Los efectivos del PAR se sumaron al colaborador y nuevamente aquietaronla tensión; mientras en las adyacencias del estadio se produjeron másenfrentamientos entre simpatizantes que fueron disuadidos por disparosal aire de los policías; así, finalmente, desistieron de su accionarviolento.
Pero para entonces, un público mal predispuesto arruinó el clásicolocal, sin que las medidas preventivas ideadas por la Liga y la fuerzapolicial sirvieran de mucho para prevenir y evitar que estos hechosocurrieran.
Uno de los protagonistas del partido, Gerónimo Vallejos, de Mandiyú,dejó algunas reflexiones que sirven a modo de síntesis de lo quepudiera haberse hecho de antemano: “Estábamos saliendo y la policíaestaba mirando como nos tiraban piedras. ¿Cómo no nos vamos a enojar?Si ellos tienen que estar ahí protegiéndonos”.
“Ya era sabido que esto podía pasar. Tenían que tomar recaudos yhabilitar dos boleterías. ¿Cómo le van a vender a las dos hinchadas lasentradas en la misma boletería?”, se preguntaba en voz alta Vallejos; yno era el único con interrogantes de este tipo.DIARIO EL LITORAL
LIGA CORRENTINA Boca Unidos venció a Textil Mandiyúen un clásico con accidentesEl conjunto de la ribera sequedó con el clásico correntino ante los algodoneros, venciendo por 3 a1 ayer en Lipton. El juvenil Ríos debutó con un doblete y fue lafigura. La jornada estuvo enmarcada por violentos incidentes.
En el inicio de la cuarta fecha del Torneo Oficial de fútbol, BocaUnidos derrotó ayer a Textil Mandiyú, por 3 a 1, haciendo de local enel estadio Quincho D’Andrea, en lo que fue una nueva edición delclásico correntino, versión liguista.
Los goles del clásico para elaurirrojo fueron anotados por Pablo Vargas a los 27’ y Gonzalo Ríos,delantero chaqueño recién sumado al plantel, quien se despachó con dosen su presentación frente al eterno rival, a los 33’ del primero y 13’del complemento. Esteban Valenzuela, el del honor para el equipotextil, a los 28’ de la segunda parte.
Durante la previa hubocorridas y piedrazos entre las parcialidades que desataron unenfrentamiento en la intersección de las calles Madariaga y Alberdi ycontinuó dentro del estadio.
Minutos más tarde, Ricardo Sánchez,árbitro designado del encuentro, levantó el telón del primer acto,cuando no terminaban de ingresar hinchas de Mandiyú y los de BocaUnidos eran retenidos por la policía, en la esquina de Perugorría yAlberdi.
En lo respecta al plano deportivo, el entrenadoralgodonero, Yury Kordylas, decidió suplir la ausencia del zagueroClaudio Benítez, expulsado el último partido con Quilmes, con laexperiencia del lateral Daniel Ojeda. Mientras que utilizó a GastónTorres para cubrir la zona derecha defensiva. El resultado fueinfructuoso. Esteban Valenzuela y Daniel Ojeda no se complementaron nipudieron con los lungos delanteros de Boca Unidos: Pablo Vargas yGonzalo Ríos. De todos modos, el coraje incanzable de “Tomate” fueronel estandárte de un equipo que no estuvo en uno de sus mejores días.
BocaUnidos fue práctico y golpeó en el momento clave. Mandiyú había tenidolas mejores opciones hasta los 25’, con un tiro libre de GerónimoVallejos, un disparo cruzado que salió cerca del palo de Diego Ramírezy otra de Vallejos, casi mano a mano con el arquero Jonathan Rougier.Sin embargo, a los 27’, el chaqueño de 17 años baja un largo centrodentro del área y termina la jugada Vargas, dando el pase a la red.
Elelenco algodonero no pudo ni asimilar la diferencia en el tanteador queapenas, cinco más tarde, recibió un nuevo castigo. El arquero CarlosAquino se equivoca en una salida intentando superar la presión deVargas y adelanta demasiado el balón para que Ríos se apodere del mismoy marque sin inconvenientes el gol más fácil de su corta carrera.
Alreinicio del juego, el “11” volvió a quedar mano a mano con Aquino peroesta vez el arquero le sacó el disparo con mano cambiada. Mandiyúperdió la brújula después del segundo tanto boquense y su línea delfondo se hacía cada vez más permeable. Poco antes del final, EstebanValenzuela advirtió con un cabezazo que pasó cerca del palo.
En lasegunda mitad Boca Unidos con el score a favor esperó distendido,contragolpeando con sus buenos artífices: Ojeda- Vargas- Ríos. Losverdes forzaron la marcha y dispusieron de algunas chances, pero a los13’ los de Chapo (nuevo DT) marcaron sentencia al derby. Vargas, debuen porte, le gana de arriba a Valenzuela y baja la pelota para lacorrida sin “obstáculos” de Ríos. Al enfrentar a Aquino, cruzo sudefinición y metió el tercero. Nada mal para el estreno del chaqueño de17 años: asistencia y dos goles.
Los de Kordylas lograron batir aRougier recién a los 28’, y de pelota parada. Miérez peina un centro enel primer palo y Valenzuela conecta a la red, ingresando por el segundoposte. Una jugada personal de Solís, cerca de los 40’, pudo acercarlosmás en el tanteador pero no tuvo resolución final.
En definitiva,Boca Unidos, consiguió justamente el resultado en el derby y se acomodamejor en la tabla, luego de un flojo arranque de campeonato. Mandiyú,en cambio, viene en declive tras el empate de la semana con Quilmes yayer dejó pasar el partido que todos quieren ganar.
Responsables de la violencia
Laúnica boletería abierta para las dos parcialidades desencadenóenfrentamientos con piedras que tuvieron su continuidad dentro delestadio, al minuto 13 del comienzo del partido.
Después de largotiempo se volvían a enfrentar en la primera División de la LigaCorrentina de fútbol, Boca Unidos y Textil Mandiyú y las condicionesfueron inapropiadas. Los recaudos fueron mínimos y las excesivasingenuidades permitieron que los vándalos hagan de las suyas endetrimento del espectáculo.
No bastaron los 20 efectivos y un parmontados.
La única taquilla de expendio de boletos, ubicada en laesquina de Madariaga y Alberdi, generó caos. Una vez terminado elencuentro, hinchas de Boca Unidos agredieron de manera brutal a losjugadores de Mandiyú cuando se retiraban del campo, y algunosfutbolistas respondieron al maltrato. En la cancha no hubo resguardo alos protagonistas ni tampoco se controló el desenfreno de losjugadores. “A quien le quepa el sayo, que se lo ponga”. LCF, BocaUnidos, Textil Mandiyú y Policía de la Provincia.
OPINION DEPORTIVA
La violencia en el fútbol y un
sector del periodismo
Un boomerang con varios actores
responsables.
Si un sector del periodismo local
considera que las amenazas cruzadas de hinchas por Internet motivan los
partidos de fútbol, después no pueden salir a cuestionar la violencia en el
fútbol cuando ellos mismos son los que la alimentan. Los jugadores diez puntos.
Es el caso de Eventos y Marcas
un blog deportivo que en su artículo titulado El clásico Boca-Mandiyú
atrae la 4ta fecha del 1 de agosto, sostiene lo siguiente: El
encuentro tendrá la motivación de que en la semana previa, los
grupos de simpatizantes de ambos elencos, se cruzaron amenazas vía foro
de las distintas páginas de Internet (*)
La mayoría de los medios
gráficos y portales le dieron más espacio a la seguridad del partido que al
partido en si, pero lamentablemente a nadie se le ocurrió decir que el
partido entre Boca Unidos y Textil Mandiyú no se tendría que haber programado
en la cancha de Lipton y si en la de Huracán Corrientes.
Mucho menos con el tratamiento
que le dieron al tema durante la semana donde algunos medios rayaron la
apología a la violencia en el fútbol.
Tampoco funcionó el Coprosede
(El Consejo Provincial de Seguridad Deportiva) en la oportunidad y mucho menos
los encargados de la seguridad (la policía) que cuando llegaron
al estadio y se encontraron con una sola boletería funcionando, no
tomaron las medidas del caso, que era la suspensión de la jornada
bajo esa situación.
Así las cosas o los hechos, no
solo fue la Liga
la responsable o el club Boca Unidos por su condición de local, o
el periodismo por su apología, sino la propia fuerza de seguridad que permitió
el avance de la jornada en la cancha de Lipton y del Coprosede que que avaló
que el partido se programa y se juegue en cancha de Lipton en esas condiciones.
Pero que podemos esperar
si un sector del periodismo considera que las amenazas entre
hinchadas motivan los partidos de fútbol.
Esa es una cara del periodismo
que tenemos y así andan las cosas. No solo por los dirigentes o las autoridades
competentes en materia de seguridad que muchas veces se ven sobrepasada
por los dirigentes políticos disfrazados de deportivos.
La cancha de Lipton no ofrece
las mínimas condiciones de seguridad que por Ley están obligados los clubes y la Liga como entidad
organizadora. Estaba cantado que se iban a producir hechos de violencia como
finalmente ocurrió y que pusieron en situación de riesgo a los jugadores
de
Textil Mandiyú porque al ingresar al túnel se encontraron con la
parcialidad de Boca Unidos ubicada detrás de los bancos de suplentes con
solo un alambrado de por medio; 2) porque ante la gresca los
simpatizantes de Textil rompieron el alambrado e ingresaron al campo de juego
donde todavía estaban los jugadores de Boca Unidos, la mayoría de ellos pibes.
Por suerte la policía rápido de
reflejo, abrió el portón de acceso a la cancha y los frenó.
Los periodistas que por
conseguir audiencia dieron letra o micrófono a los violentos, por su
estupidez fueron los mas violentos de todos.
Antes, durante y después del
partido, afuera y adentro del estadio de Lipton se produjeron hechos de
violencia entre ambas parcialidades con autos particulares dañados y
vecinos asustados que también sufrieron las consecuencias.
DIARIO LA REPUBLICA
Otro clásico teñido de violencia
Boca Unidos le ganó 3 a 1 a Mandiyú, en un partido que registró cruces de simpatizantes.
BocaUnidos le ganó a Textil Mandiyú por 3 a 1, en uno de los dos encuentrosde la 4ª fecha del Torneo Oficial de primera división de la LigaCorrentina de Fútbol (LCF) que lamentablemente se vio invadido porhechos de violencia y que volvieron a teñir un clásico con el color másoscuro.
Hubo encontronazos, antes y durante el partido, en un escenario como elde Lipton que volvió a mostrar falencias a la hora de estosespectáculos, como así también la organización del evento y laactuación de la Policía.
Justamente, el parte oficial de los uniformados sólo deslizó que tuvoque actuar la Policía de Alto Riesgo (PAR) y que tuvieron que hacerdisparos con balas de goma para disuadir a los revoltosos, pero no huboheridos ni detenidos en las corridas.
Además, en pleno enfrentamiento entre las barras –previo al inicio deljuego y por la inoperancia de la LCF que sólo habilitó una boletería–,una de las piedras rompió la luneta de un auto estacionado en avenidaAlberdi y Madariaga.
Prevención, cero
Todo siempre se puede evitar, pero como dijo un delegado de BocaUnidos, “primero tiene que pasar para después tomar los recaudos”.Evidentemente, la tarde ya venía mal encauzada porque antes del iniciodel partido hubo encontronazos entre las parcialidades que,increíblemente, tenían que comprar sus boletos en el mismo lugar porquela LCF sólo habilitó una boletaría.
En la semana se escucharon amenazas entre hinchas de ambos equipos, ypor tal motivo la dirigencia liguista aumentó a 20 los agentes para quese encarguen de la seguridad, más 2 de la Policía Montada, que estabaencargada de custodiar las calles que rodean al “Quincho D'Andrea”.
La dirigencia, conociendo las amenazas y la cantidad de público quepodía asistir a Lipton para ver el clásico, determinó que lossimpatizantes de Mandiyú ingresen por el acceso de Guastavino yMadariaga; mientras que los de Boca Unidos lo debían hacer por lapuerta principal (Alberdi y Madariaga), pero incurrieron en el error dehabilitar sólo un sector para expender las entradas.
Allí se encontraron los simpatizantes antes del partido, para después volver a repetir las pedradas dentro de la cancha.
Cuando todo pareció calmarse, al finalizar el primer tiempo lossimpatizantes de Boca insultaron y salivaron a los jugadores de Mandiyúcuando éstos enfilaban para el túnel. Esto no fue un dato menor porqueal final, con Boca Unidos ganador indiscutido del clásico, la escenavolvió a repetirse.
Aquí, el defensor Ojeda respondió a las agresiones y después quisosalir del vestuario para enfrentar a los simpatizantes de Boca quehicieron lo que quisieron ante la atenta mirada policial, cuando todose hubiera solucionado si los agentes se colocaban de espaldas altejido, observando a los de Boca para que los jugadores de Mandiyúpudieran ingresar al túnel e ir a los vestuarios.
Por donde se lo mire, una vergüenza, por la mala actuación de ladirigencia liguista que no estuvo a la altura, porque la Policíaprefirió actuar en vez de prevenir, y porque algunos que dicen serhinchas de los equipos solamente terminan demostrando que son sóloviolentos inadaptados que no hacen otra cosa que seguir destruyendo lopoco que queda del fútbol local.