
En esta semana el sitio eventosymarcas.blogspot.com sorprendió a todos conla noticia que el presidente de Textil Mandiyú, Jorge Abib, había dado un pasoal costado dejando todo el fútbol en manos de una subcomisión formada porempresarios del medio. Nada más alejado de la realidad.
Es cierto que hubo reuniones de empresarios, que no son todos los que -con unligereza que asusta- nuestros colegas citan con nombre y apellido. En dichasreuniones se evaluó formar una sub-comisión de apoyo del fútbol de TextilMandiyú, ante la indiferencia de las empresas del medio, que el propio Abib seencargaba de resaltar ante cada micrófono que se le pusiera adelante.
También es cierto que se evaluó hacer al club una propuesta similar a la quenuestros colegas citan, pero eso nunca pasó de allí, precisamente porque elpresidente Abib no tiene ninguna intención de ceder los destinos del club.
Es más, mientras esto ocurría, Abib continuaba con su proyecto de acercarsponsors de fuera de la provincia (ver nota del 15-06-2009 en este mismo blog),mientras que escuchaba los ofrecimientos del grupo empresarial.
Esta situación se mantiene aún hoy, ya que algunos de los empresarios pretendenen el caso aportar fondos frescos en realizar el control de los destinos de esedinero, cosa extremadamente dificil porque nada tienen que ver con ladirigencia textil.
Esa es la realidad. Hay intenciones de hacer algunos aportes, pero en ningúnmomento Jorge Abib aceptó el dar un paso al costado.
Lo que también es cierto, es que lo que en nuestra entrevista Abib denominara"Plan B" está cada vez más cerca de hacerse realidad. Es decir que elactual entrenador de la Liga Yuri Kordilas se haga cargo del plantel del Argentino B quese integraría casi en su totalidad con jugadores del medio y algunas pocasincorporaciones como el regreso de Luis "Chuky" Nuñez, con el que elDT ya tuvo contactos.
Lo demás es lisa y llanamente producto de la imaginación de un periodista quejuntó algunos datos de la realidad para terminar escribiendo una novela deficción.
Sería bueno, a esta altura, que nosotros que vivimos reclamando seriedad a la dirigencia en su conjunto, comenzáramos por predicar con el ejemplo.