El otrora "niño mimado" del plantel había regresado a Corrientes y jugaba en la Liga esperando el momento de que arrancara el Argentino B, sin embargo, la relación con el presidente Jorge Abib se hizo insostenible y decidió volver a Uruguay tal cual lo destaca el diario Epoca, lugar al que concurrió para hacer conocer su verdad.
“Me cansé de ir a la oficina del presidente y que se haga
negar. Yo no aguanté más y agarré mis bolsos para irme. Pero necesitaba que me
paguen lo que me deben para viajar, y que me firmen el contrapase”, relató el
futbolista de 22 años.
Rodríguez llegó a Corrientes el 1 de marzo de este año, para incorporase otra
vez a Mandiyú y jugar el Argentino B. Pero el “albo” ni siquiera pasó de ronda
y Rodríguez se quedó para jugar el torneo liguista. “Me dijeron si quería y yo
dije que sí, porque en Uruguay podría jugar en julio recién. Pero jamás imaginé
que iba a pasarme esto. Tuve que pagar la comida y departamento porque él
(Abib) se borró y ni siquiera quiso recibirme”, dijo molesto Rodríguez.
“La verdad que no entiendo, ese hombre (Abib) no tiene ni un poco de criterio, no
quiso ni atenderme, ¿como puede hacerme esto? yo vengo de otro país y ni
siquiera da la cara”.
El periplo que tuvo que hacer Rodríguez no quedó ahí. Ayer intentó por todos
los medios hacer que el titular de Mandiyú lo atienda, aunque sea para
escucharlo, y como el directivo no aceptó, llamó a la Policía para echar al jugador
de su oficina.
“No se si reirme o llorar, estoy destrozado, no puedo creer que me haya pasado
esto. Llamó a la Policía,
¿porqué? no soy un delincuente, yo sólo quería que me atienda y me explique
porqué me hace esto. Me firmó a duras penas el contrapase y me dio 200 pesos.
Esa cifra es la mitad de lo que tengo que gastar para el pasaje. La verdad es
que me da vergüenza ajena. Quiero que sepan todos lo que me hizo, no cumplió lo
que prometió y encima no le da la cara para atenderme”, aseguró.