
La víctima, un joven de 28 años, ingresaba al estadio cuando desde el interior se arrojaron piedras que impactaron en su pecho y en el tórax que le produjeron la pérdida de la conciencia y una insuficiencia respiratoria.
El hecho ocurrió antes del partido que Boca y Chacarita disputaron el 31 de agosto de 2003 y en el que en el entretiempo las barras de ambos equipos se enfrentaron dentro del estadio, por lo que el cotejo fue suspendido.
Por esos sucesos, el entonces jefe de la barra de Boca, Rafael Di Zeo, y otros hinchas serán juzgados en un juicio oral y público que todavía no tiene fecha.
Di Zeo está detenido purgando una pena de cuatro años y tres meses de prisión por otro enfrentamiento entre barras de Boca y Chacarita durante un partido amistoso entre ambos equipos jugado el 3 de marzo de 1999 en La Bombonera.
En la causa civil, los jueces Hugo Molteni, Ricardo Li Rosi y Fernando Posse Saguier, de la Sala A de la Cámara, sostuvieron que tanto Boca como la AFA, como organizadores, tenían el “deber de seguridad, debiendo impedir que quienes se encontraban dentro del estadio causaran daño, tanto a personas que estuvieran dentro, como fuera de él”.
El club y la AFA afirmaron que no tenían responsabilidad en la agresión ya que ocurrió fuera del estadio.
Pero los jueces, en el fallo al que accedió DyN, sostuvieron que "en el momento en que se realiza un partido de fútbol, todas las inmediaciones del estadio están bajo control directo o indirecto del organizador, que se ocupa de orientar el ingreso de la gente por distintas calles de acceso”.
Los magistrados recordaron que la seguridad no debe abarcar solamente a los espectodres sino también a “jugadores, árbitros, trabajadores de los medios gráficos, etc.” ya que “la cobertura de seguridad es respecto a todos los asistentes, independientemente de que hubieran transpuesto la puerta de entrada o estuvieran por hacerlo”.
fuente: ar.sports.yahoo.com