martes, 28 de abril de 2009

El correntino "Keko" Villaba había asegurado el triunfo argentino pero debieron esperar el gol de Chile para festejar su ingreso al mundial.


Una imagen repetida: Los pibes festejan los goles de Aguero y Villalba.
El "Tata" Brown soprendió a porpios y extraños cambiando nombres y esquema táctico y se despachó con un 3-3-2-2 para enfrentar a Uruguay, y los charrúas estuvieron tan sorprendidos como los periodistas.
Argentina se hizo dueña del partido desde el comienzo y fue justicia cuando el goleador Sergio Araujo (formado en Atlanta y hoy en Boca Juniors) empujó la pelota para el 1 a 0.
A partir de allí los chicos manejaron el juego casi a voluntad aunque no pudieron ampliar el marcador.
En el segundo tiempo Uruguay intentó llevarse por delante a la selección y tuvo algunas oportunidades bien conjuradas por el arquero argentino (recibió solo dos goles en el torneo y los dos de penal), pero Argentina no renunció a atacar aprovechando cada posibilidad de contragolpe.
Justo cuando el Brown les pedía a los chicos que tuvieran la pelota lejos del arco alguién lo desobedeció. El oriundo de Caá Catí "Keko" Villalba pegó un pique y se fue derecho al arco uruguayo, eludió a dos defensores y la cruzó para poner el 2 a 0.
Los chicos habían hecho lo suyo pero debían esperar que Ecuador no le ganara a Chile: Se les dió con el gol chileno que logró el primer triunfo trasandino y festejaron a la madrugada. Se lo merecen.
 
Publicado por Desconocido @ 14:06  | Selección Nacional
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