
La Justicia Deportiva italiana condenó a la "Juve" a jugar su próximo partido a puertas cerradas, luego de los cantos racistas de su hinchada dirigidos al jugador de ascendencia africana Balotelli que milita en el Inter.
El juez deportivo Gianpaolo Tosel destaca en su fallo que "seguidores de la sociedad anfitriona, en varios sectores del estadio, entonaban coros constituyentes de expresión de discriminación racial hacia un jugador del equipo rival".
El juez afirma en otro párrafo que "la gravedad del hecho por la reiteración de los deplorables comportamientos que nada tienen que ver con la pasión deportiva" y pone énfasis que las autoridades de la Juventus no llevaron a cabo ninguna acción disuasoria.
Según el fallo el próximo 3 de mayo, la Juve deberá jugar con el Lecce a puertas cerradas, aunque el club turinés ha anunciado que apelará la medida.
Por su parte, el presidente del Inter luego de afirmar que si hubiera estado en el estadio hubiera retirado al equipo, destacó que los hinchas "parecían orgullosos y felices de cantar esas cosas. Eso es terrible".