
Pero sobrevino lo inesperado, como eran las 9 de la mañana y los jueces de línea no sabían nada del árbitro lo llamaron por teléfono y este estaba en su casa porque nadie le había comunicado la designación.
Dos horas después los jueces de línea se presentaron en el estadio donde los dirigentes de Alumni propusieron que algunos de los jueces de línea arbitrara agregando un juez de línea de la liga local pero Racing se negó.
La propuesta de la gente de Racing fue jugar el partido por la tarde, dándole tiempo a Montero a llegar para arbitrar pero la policía se negó.
Así las cosas ahora, en un nuevo papelón, podrían sancionar a Racing por negarse a jugar el partido dirigido por el primer asistente que en este caso era Carlos Boccolini de Río Cuarto.