
Caminos es el presunto responsable del copamiento de la sede del club, con uso de armas de fuego y destrozos, además de las amenazas a los socios de la entidad rosarina, en apoyo del presidente de facto Eduardo López.
"Pimpi" como se lo conoce en la barra brava contaba con cierta protección que impedía su localización, pero su suerte cambió cuando la jueza Alejandra Rodenas dio un paso al costado y asumió en la causa Raquel Cosgaya: La jueza ordenó a la policia rosarina trabajar en conjunto con la Federal para lograr el paradero del barra brava, cosa que ocurrió ayer en la Capital Federal, cuando fue detenido ayer en la Av. Rivadavia en el cruce con la Av. Pueyrredón.
Ahora, Caminos será trasladado a Rosario para que se le tome declaración indagatoria en la causa donde se lo acusa de "intimidación pública doblemente agravada".
La decisión de la jueza Cosgaya demuestra que es posible indentificar y detener a los violentos cuando existe la intención de hacerlo. El fútbol, agradecido.
