Esta vez no fue la lluvia ni el árbitro sino sus propias limitaciones e irrgularidades. Comenzó mejor Argentina pero sin peso ofensivo se vio complicada con la expulsión de Gaitán por doble amarilla apenas comenzado el segundo tiempo.
El equipo argentino manejó sin apuro la pelota durante el primer tiempo, pero ya se sabe, en el fútbol si no hay cambio de ritmo ni sorpresa para llegar al arco rival no sirve de mucho el manejo del balón, máxime cuando se enfrenta a un rival como una defensa como la uruguaya.
Aún así, Uruguay respetaba a la Argentina y casi no llegaba, pero la expulsión de Gaitán cambió el partido. Argentina entró en la desesperación y el torbellino que le conocimos en este Torneo y Uruguay aprovechó en la primera que tuvo con una jugada individual de Urretaviscaya para poner el 1 a 0 que dio la sensación de liquidar el partido ante una delantera tan irresoluta como la argentina.
Luego Argentina fue un vendaval sin ideas ni conducción y Uruguay se refugió atrás y cada contragolpe de los orientales era medio gol.
Argentina quedó así al borde de la eliminación. Está último en el hexagonal y ahora le deberá ganar a Venezuela y Colombia que ayer inesperadamente le ganó a Paraguay.
Todavía se puede, pero el abismo está cada vez más cerca y Egipto cada vez más lejos.
ANTECEDENTES
Desde que se juegan los hexagonales finales (1996) Argentina nunca había perdido dos partidos seguidos.
Para encontrar a un equipo sub-20 que se haya quedado fuera del Mundial hay que remontarse a 1987 cuando el equipo argentino dirigido por Carlos Pachamé no logró el objetivo, pero en ese momento clasificaban solo dos equipos.
LIBER PRUDENTE FUERA DEL SUDAMERICANO
El árbitro uruguayo que dirigió Argentina - Brasil y perjudicó claramente al equipo argentino fue dado de baja por la Confederación Sudamericana.
Con él se fueron del Sudamericano Berrio, el juez de linea que hizo anular el válido gol argentino en el mismo partido y el árbitro chileno Osses que cobró un penal inexistente a favor de Colombia en su partido con Venezuela.
La Confederación se encargó de aclarar que la baja se debe a la necesidad de reducir la cantidad de árbitros. Nadie lo cree.