Alrededor de 30 personas se enfrentaron en una gresca con golpes de puño y arrojándose sillas, hecho que concluyó con una mujer herida.
La policía intervino rápidamente y expulsó del estadio a los revoltosos, en este enfrentamiento que recuerda al ocurrido en 2007, también en Australia, esa vez entre serbios y croatas.