El partido fue parejo durante los primeros 15 minutos. El tiempo que necesitó Crucero del Norte para darse cuenta que podría manejar el encuentro a voluntad, ante un Textil carente de ideas y línea de juego.
Si la dupla técnica Duré-Zacarías pensó que con el ingreso de Solís en la mitad de la cancha por Walter Ramos (ni siquiera estuvo en el banco de suplentes) le aportaría en el medio la marca que falta en defensa se equivocó feo.
Solís nunca encontró su lugar en la cancha y ocupó constantemente los espacios donde habitualmente se desplaza Ojeda confundiendo también a este último, con lo cual regaló ese sector de la cancha.
La habitual falta de solidez en el fondo donde la lentitud de Marinilli se sumaba al desconcierto de Ezequiel Villalba permitió que los hombres del "colectivero" aparecieran solos en el área de Ramirez (esta vez nervioso y dubitativo) una y otra vez.
En el medio solo Aspitia desplegaba sus ganas probando con remates de media distancia y de pelotas paradas.
Adelante Ramón Martinez se movía una y otra vez sin recibir una sola pelota lo que lo obligaba a bajar a encontrarse con sus volantes y Walter Larrea con un pobre trabajo siempre era tomado por dos o tres defensores de Crucero.
Del otro lado, los misioneros ponían la pelota al piso y salian armados merced al muy buen trabajo de Carlos Marzuck que siempre entregaba pelotas limpias bien secundado por Franco lo que permitía un constante avance de sus laterales.
Por eso no extrañó que a los 18´ luego de un corner ejecutado por Marzuck, apareciera Mosevich sin marca para, ante un defensa estática, clavar el primer gol del partido.
Ese solo hecho, sepultó las pocas aspiraciones que hasta ese momento había mostrado Textil Mandiyú.
El deconcierto y la falta de fútbol y de ideas se adueñaron del equipo correntino y todo fue de Crucero hasta el final del primer tiempo.
SEGUNDO TIEMPO
De movida Textil movió el banco con el ingreso de Guillermo Barreto y Cristian Contanzo por Martinez y Solís, pero esto nada aportó. Crucero seguía siendo dueño del mediocampo y desde allí construía nuevos ataques ante un cada vez más dubitativo fondo correntino.
Así, el recien ingresado Walter Cuder se llevó "puestos" a los dos centrales de Mandiyú en una personal y al ver el hueco que quedaba a su izquierda le puso la pelota a Gutierrez que se "coló" lejos de la marca de Enrique Villalba para definir frente a Ramirez. Corrían 19 minutos y el 2 a 0 era justo.
El inexplicable ingreso de Fabio Gimenez (intrascendente) por Matías Aspitia le quitó luego a Textil Mandiyú la única cuota de peligro con la que contó.
El partido estaba sellado y Crucero se floreó con su mejor fútbol ante la falta de respuestas de un equipo correntino que dio todo tipo de ventajas.
La falta de ideas, tanto dentro de la cancha, como en el banco, hicieron que Textil terminara desnudando todas sus falencias colectivas e individuales, que a esta altura del campeonato resultan más que preocupantes.