Pudo haber sido peor porque Boca Unidos perdía 2 a 0 al finalizar el primer tiempo y jugaba con 10 hombres por la expulsión de Amaya.
Pero con mucho amor propio y otra actitud logró pudo empatar 2 a 2.
Los goles fueron marcados por Augusto Alvarez y Silvio Giovenale, de penal para el local y para Boca Unidos convirtieron Cristian Nuñez y Monroy, también de penal cuando el partido se moría.