Nadie puede ignorar el trabajo que realizó Murúa en la conducción del equipo algodonero. De hecho hasta los mismos dirigentes que decidieron su salida en el comunicado de prensa lo destacan.
Es cierto -y lo he presenciado- que Murúa a veces le pone tanta pasión a su trabajo que reta a sus jugadores con insultos en los entrenamientos y en los partidos, pero ¿que técnico no lo hace".
La realidad del trabajo de Murúa es que tomó a un equipo entregado psicológica y futbolísticamente y resignado a descender para con el mismo plantel hacerle 3 goles a For Ever en Resistencia y luego ganarle acá.
Realizó un trabajo en el plantel de la Liga que le permitió a Textil volver a la primera división del fútbol correntino y promovió jugadores locales al Argentino B.
Que Murúa es un tipo compenetrado con su trabajo y se ocupa de cada detalle lo sabía Angel Félix Soto el día que lo llamó para que se haga cargo del plantel. Que no permitiría que metan baza en el fútbol también. Entonces, si esto era así ¿de que se asombran los dirigentes?.
Claro, cuando digo "los dirigentes" me refiero a Jorge Abib, porque en realidad es el único que toma decisiones en Textil Mandiyú, en soledad y con errores y aciertos, pero en este caso con mucha desprolijidad y eso es lo preocupante.
Porque Abib, o la Comisión Directiva tienen el legítimo derecho de tener el o los técnicos que crean conveniente. Lo que no tienen es el derecho de ser desprolijos.
Si Jorge Abib y la CD se equivocaron lo demostrará a muy corto plazo el correr del campeonato. Si Textil anda bien, seguramente este hecho pasará a ser un tema menor, como siempre sucede cuando los resultados tapan los problemas, pero si el equipo pierde la salida de Murúa se agigantará.
Un párrafo aparte merecen los nuevos técnicos de Textil Mandiyú. Si ambos sabían desde hace un mes que Murúa no seguiría siendo el técnico, tal como el mismo Zacarías le dijo a Agencia Corrientes, ambos pecaron de deslealtad, sobre todo Zacarías que trabajaba al lado de Murúa.
Es entonces dificil de creer que si los dirigentes hace un mes se lo comunicaran, no le avisaran también que sería el próximo técnico. Si no fuera así, ¿que sentido tendría avisarle de esta decisión al ayudante del técnico?.
Usted se equivocó Zacarías. Sabiendo que Murúa tenía los días contados siguió trabajando a su lado sin decir nada. Pecó de desleal y la lealtad, es algo que no solo es valioso en el fútbol, sino en la vida misma.