
Con esta actitud, el remero terminó haciendo lo que habían obviado los dirigentes: permitirle a Curuchet cerrar una brillante presencia en los Juegos, siendo el abanderado de la delegación.
"Creo que te lo merecés más que yo. Conseguiste lo máximo en estos
Juegos y sería un orgullo para mí que puedas llevar la bandera en
representación de todos los deportistas amateurs", le dijo el 'Pollo' a
Curuchet, durante una cena que compartieron en la Villa
Olímpica.
"Yo había venido con una idea y no pude cumplirla. Me parece justo
que seas vos el que lleve la bandera", le insistió Fernández, en un
gesto que demuestra grandeza y compañerismo.
