
Con el arquero brasileño Renán como el mejor jugador de la cancha, un Brasil alicaído aprovechó todas las oportunidades y venció con un marcador mentiroso.
Diego abrió el marcador a los 27 minutos superando la marca del
defensor Tom de Mul para conectar un centro desde la derecha de
Rafinha.
Jo anotó el segundo al finalizar el primer tiempo cabeceando en la boca misma del arco un rebote del arquero Logan Bailly y el mismo Jo, que reemplazó al suspendido Thiago Neves, consiguió el tercero cuando se jugaba tiempo de descuento. Muy poco para un equipo que tenía como objetivo conseguir la medalla dorada, único trofeo que aún le falta al fútbol brasileño.