
El asalto se produjo a las ocho de la mañana, cuando los policías de frontera estaban haciendo gimnasia en la calle cerca de su cuartel. En ese momento, un camión embistió contra el grupo, provocando una masacre. Tras chocar con un poste eléctrico, los dos hombres que estaban en el camión se bajaron, arrojaron varias bombas en los barracones del cuartel y arremetieron a cuchilladas contra otros oficiales. Un total de 14 agentes murieron en el acto, mientras otros dos fallecieron cuando eran trasladados al hospital. Los dos atacantes fueron detenidos, uno de ellos con una herida en una pierna.
El Comité Organizador de los Juegos Olímpicos ha redoblado la seguridad en toda la zona olímpica.