El abogado Juan Manuel Lugones denunció a Javier Castrilli por "incumplimiento de los deberes de funcionario público" tras los graves incidentes producidos por la barra brava de River.
"Javier Castrilli ha ido mutando. Pasó de ser el árbitro que
garantizaba la justicia deportiva a los clubes chicos, a ser el
funcionario que garantiza la impunidad de los clubes grandes", dijo el abogado.
"A los barras de los equipos grandes se les da a entender que
les está permitido matarse en las tribunas y que la Policía no va a
intervenir, porque el propio Castrilli dijo que no interviniendo la Policía se evitó una tragedia".
Luego señaló: "En materia de violencia en el fútbol existe una vara para medir a los equipos chicos y una vara para medir a los grandes".
"Sacan
pecho y no les tiembla el pulso para sancionar a Nueva Chicago con un
año de suspensión del estadio, pero se achican ante River, el
club que reconoció tener como empleados a algunos de sus barras en la
famosa política de inclusión de Aguilar y que habrían generado una
batalla anunciada y televisada a todo el país", añadió.
"Evidentemente,
en la Subsecretaría de Seguridad en Espectáculos Futbolísticos que
dirige el ex árbitro Castrilli miran lo que pasa con unos lentes
distintos a los que usamos los hinchas comunes. Cuando nosotros vemos a
un hincha de Vélez asesinado camino a la cancha de San Lorenzo, ellos
ven que no es un muerto del fútbol. Por eso no resulta extraño que
todos veamos que le destrozan la cabeza unos barras a otro barra y que
los responsables de la seguridad en el fútbol vean un ataque de
epilepsia", finalizó. Fuente: infobae.com