Crucero del Norte se trajo una inesperada derrota de su expedición a Formosa, al perder ante el último de la zona, Sol de América, por 1-0. El único gol del encuentro jugado en el club Chacra 8, lo anotó Néstor Palmerola a los 14 minutos del primer tiempo. En Crucero se fue expulsado Dardo Romero a los 3 minutos del segundo tiempo.
En el manual de las excusas sobran páginas para intentar justificar derrotas deportivas, pero se trata de excusas, sobre todo en el fútbol actual y más aún en el exigente Argentino B, donde lo único que importa es ganar muchas veces, sin importar cómo. Sol de América pateó por primera vez al arco a los 14 minutos del primer tiempo, cuando Palmerola, desde afuera del área, se sacó de encima la marca de Mosevich y sacó un derechazo bajo que le picó antes a Santa Cruz y se metió en el fondo de la red. Fue un baldazo de agua congelada en el infierno de Chacra 8. El calor agobiante en la capital formoseña, hizo mella en el rendimiento de los jugadores y sobre todo en el elenco misionero, que tuvo que comenzar a remarla de atrás.
La ventaja inicial del equipo de Cravero despertó a Crucero que comenzó a buscar furiosamente el empate, antes de que se terminara el primer tiempo. Sucesivos centros a Bareiro fueron el camino equivocado para una defensa que se presentó infranqueable desde las alturas. Entonces la vía más buscada fue el remate de media distancia, donde Polaquito Cabrera, Marczuk y Dardo Romero, exigieron al arquero Pedrozo.
fuente: clucrucerodelnorte.com.ar
Con el esquema 4-3-1-2 pero con una actitud netamente ofensiva, el equipo de Dechat se lo llevó por delante a un adversario que apeló a todas las “mañas” para hacer tiempo. Hizo desaparecer las pelotas, cada roce tenía a un jugador local 5 minutos en el piso, el camillero tenía su show aparte con un permisivo árbitro Ventureira que se dejó manejar el partido.
Cómo no encontraba respuestas, de arranque, en el segundo tiempo, saltó a la cancha Ariel Suligoy por Emilio Sotelo, con la intención de asociarse en el juego con Cabrera y abastecer a Gutierrez y Bareiro, pero otro imponderable (el partido anterior fue la lesión de Bruno) se cruzó en el camino de Dechat. A los tres minutos del segundo tiempo, Dardo Romero se fue expulsado por una infracción que no cometió pero que compró el árbitro a instancias del línea Aguirre. El hombre de más se sentía porque el desgaste era mayor. Medrano se multiplicaba en los cruces, Aldecoa se las ingeniaba para relevar pero todo era cuesta arriba.
Decididamente al ataque, aún con un hombre menos, Crucero lo fue a buscar, con pocas ideas pero con mucha actitud. Claro que de contra sufría las gambetas de Velászquez y se apoyaba en las virtudes de Hernán Santa Cruz, a quien se le puede responsabilizar por el gol de Sol de América, pero que indudablemente se reivindicó con creces, tapando varios remates a quemarropa.
Bernal y Brítez a la cancha fue la orden de Dechat para controlar la pelota y comenzar a abastecer a los de arriba. Joselo se puso el equipo al hombro, manejó el partido, transmitió tranquilidad pero el problema está arriba, donde ya no hay gol como en partidos anteriores. Bareiro fue absorbido en el juego aéreo, Gutierrez fue reemplazado y Suligoy no puede reencontrarse con su mejor nivel, sin embargo el atacante chaqueño dibujó la mejor acción de los misioneros en la etapa complementaria, cuando la bajó con categoría en el área, enganchó, tiró el centro atrás y antes que la pierna de Bareiro, salvó el grandote Sánchez.
No salió nada de lo que intentó Crucero en el segundo tiempo y la impotencia es mayor cuando se analiza que enfrente estuvo un equipo mezquino, que va último en la tabla y que lucha por no descender. Ante todo eso Crucero tenía la obligación de traerse puntos en su expedición a Misiones, pero se encontró con una barrera infranqueable.
Una caída que duele pero que obliga a redoblar esfuerzo para el partido ante Chaco For Ever del próximo domingo en casa. Sin Dardo Romero (expulsado) y Medrano (5 amarillas) Dechat tendrá menudo problema para armar el equipo. Es hora de reaccionar, es hora de reencontrarse con el mejor juego y sobre todo con los goles, pero que el camino hacia la clasificación, es cada vez más corto.