Es uno de los clubes más populares de Brasil y luego de 100 años descendió a la segunda división del Futbol Brasileño.
Hace sólo tres años, había sido gerenciado por la empresa MSI, vinculada al iraní Kia Joorabchian, quien compró a Mascherano y a Tevez.
En un principio eso le valió el título, pero rápidamente el gobierno federal comenzó a investigar las transferencias de sus jugadores por presunto lavado de dinero, situación en la que se vieron envueltos también los pases de los argentinos, y sus principales figuras emigraron.
El corolario de esto, llegó el domingo cuando el equipo empató 1 a 1 en su visita al Gremio de Porto Alegre. La victoria del Goias 2 a 1 ante el Internacional hizo que Corinthians descendiera.
TODO BRASIL ESTUVO PENDIENTE
Brasil prácticamente se paralizó cuando, en el segundo tiempo de los partidos de la última jornada, que se disputaron simultáneamente, el Goiás tuvo la oportunidad de patear un penalt.
En ese momento tanto el Corinthians empataba 1-1 con el Gremio y el Goiás empataba 1-1 con el Internacional, lo que salvaba al Corinthians y hundía al Goiás, por lo que los canales de televisión que transmitía otros partidos comenzaron a transmitir el del Goiás.
El portero del Internacional, Clemer, logró atajar el penalt, pero el árbitro ordenó que fuese ejecutado nuevamente porque el arquero de adelantó.
El penal fue ejecutado tres veces hasta que el Goiás finalmente marcó el gol de su victoria.
Tras los partidos, los dirigentes y el técnico del Corinthians, Nelsinho Baptista, criticaron esa situación y
denunciaron un complot para perjudicar al equipo.
UNA CIUDAD DE LUTO
El descenso del Corinthians cayó como un balde de agua fría en Sao Paulo, la mayor ciudad de Brasil, sede del Corinthians y que concentra a la mayoría de los hinchas del club.
Gran parte de la ciudad cayó en llanto y hasta
los médicos recomendaron públicamente cuidado con los hinchas con problemas cardíacos.
Mientras tanto, los hinchas del Sao Paulo, el Palmeiras y el Santos, festejaron la caída.
ULTIMO MOMENTO: JUGADORES AGREDIDOS
Según informa hoy Folha de Sao Paulo, un grupo reducido de hinchas del Corinthians se escondió en el baño del micro que transportaba al equipo, luego del partido.
Apenas el colectivo se puso en movimiento, agredieron a un par de jugadores y amenazaron al resto del plantel.