lunes, 03 de diciembre de 2007
Eduardo Román ganó por puntos en fallo unánime al chileno Hardy Paredes y se coronó campeón.

Y llegó la noche que tanto había soñado Eduardo Pamperito Román ya que obtuvo el título Latino de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) que estaba vacante, el primero en su extensa trayectoria.
Con su papá se habían prometido ganar un cinturón, su “viejo” ya no está para disfrutarlo, pero Eduardito, a pesar de la gran tristeza continuó y cumplió.
La noche del viernes, un buen número de espectadores –no el que se esperaba teniendo en cuenta la magnitud de lo que estaba en juego– asistió para ver al crédito local frente a su segunda oportunidad de luchar por un campeonato; el primero lo había realizado ante el chaqueño Javier Álvarez. Enfrente estaba Hardy Kid Paredes, un chileno radicado hace un año en la ciudad de Centenario, Neuquén.
Luego de tres peleas complementarias, llegó el momento esperado, la gente recibió con una ovación a Eduardo Román y con silbidos al visitante.
No hubo cantos de himnos ni bandera, a pedido del chileno que está enemistado con la gente de su país y no lo representa.
El inicio del combate sirvió para conocerse, estudiarse.
Román planteó la pelea con mucho recaudos, fue al frente, tiraba una mano y retrocedía.
Por su parte a Paredes le molestaba ese planteo, salía rápido de contra, pero siempre encontró al local bien parado y con buena cintura para evitar los golpes.
El correr de los rounds era lo mismo, pero los ataques de Pamperito eran más continuos, pero siempre punteando y saliendo.
El público pedía más por parte del correntino, quería que continuara con el ataque, que no dejara al rival que respire.
Pero la pelea era de largo aliento, 12 rounds, Román no está acostumbrado a combates tan largos, por eso se cuidó y no se enloqueció.
En los últimos rounds, el chileno empezó a sentir el calor y con ello las manos de Román, que lentamente fue sacando ventaja en las tarjetas.
Con el triunfo asegurado, en el último round Román castigó y busco el nocaut, actitud que levantó a la gente, luego llegó la campana final, no había lugar para la duda, ya era campeón.
Luego de la lectura de las tarjetas, el emocionado púgil recibió el cinturón, lo ofrendó a su público, besó la lona y fue hacia la plaqueta que recuerda a su padre en el club Córdoba y le regaló el título.
La gente lo llevó en andas, en una vuelta olímpica al grito de ¡Dale campeón!
jUEZ
Hernán Guajardo.

jURADOs
1 - oSVALDO fORTI
119 a 112 para Román.
2 - Arturo vILLEGAS
119 1/2 a 112 para Román.
3- Roberto Rigo
119 1/2 a 112 1/2 para Román.

Fuente: Diario La República de Corrientes
Publicado por Desconocido @ 18:56
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