Patricio Noriega, por estas horas el principal candidato para dirigir a los Pumas se bajó de la candidatura.
Lo hizo en una columna escrita para la página "Rugby Fun" que a continuación reproducimos:
Desde que se conoció que Marcelo Loffreda dejaría el cargo de Head Coach del seleccionado argentino de rugby para sumarse al poderoso Leicester Tigers de Inglaterra, mi apellido, junto al de otros grandes entrenadores, pasó a ser candidato para suceder al Tano en ese puesto.
Sería hipócrita de mi parte negar u ocultar que llegar a ser el entrenador de Los Pumas es el máximo sueño de mi carrera, pero hoy por hoy decidí bajarme de la “disputa” por el buzo de DT del seleccionado.
Ustedes se preguntarán el porqué de esta decisión y, fiel a mi costumbre, intentaré explicarlo de forma clara para que luego no surjan malos entendidos ni interpretaciones erróneas.
En este momento el rugby argentino, a nivel político, no muesta señales demasiado claras de qué puede llegar a suceder en el futuro y, luego de mi mal interpretado viaje a aquella famosa gira Puma de Roma en 2006, prefiero mantenerme al margen de los cambios que puedan avecinarse en la Unión Argentina de Rugby.
Justamente, y hablando de mi viaje a Roma, les confieso que, luego de esa experiencia, mi imagen pública tomó otro rumbo. Ahora, a un año de dicho suceso, puedo decir que encontré detalles o acciones que dieron lugar a la malinterpretación de mi llegada, pero quiero dejarles bien en claro que personalmente jamás se me cruzó por la cabeza reemplazar a nadie, como sí leí en muchísimos medios de prensa que publicaron la noticia en aquel momento.
Como ya lo declaré en infinitas oportunidades, mi función en esa gira fue brindarle ayuda a José Luis Rolandi como manager del equipo argentino; tarea que cumplí a pesar de todo lo que se dijo de mí.
¿A qué viene toda esta aclaración? A que luego de 365 días todavía hay gente que me recuerda dicho viaje y me pareció correcto referirme a este suceso por última vez.
Retomando la línea de la sucesión del brillante trabajo del Tano y Daniel Baetti, vuelvo a reiterarles que no aceptaré ser el técnico de Los Pumas. Y ante esta aclaración también les informo que jamás nadie me ofreció el puesto, pero al ver mi nombre en una rueda de candidatos me sentí en la obligación de declarar públicamente cuál es mi postura al respecto.
Si los actuales o futuros dirigentes pensaron en mí, me adelanto a agradecerles de corazón por tenerme en cuenta. Como ya lo dije, mi sueño es ser el coach del Los Pumas, pero adentro mío siento que por ahora no es el momento. Uno en la vida se traza metas; un arquitecto anhela contruir el mejor edificio, un abogado desea ganar el mejor caso, un periodista sueña con realizar la mejor entrevista y un DT, como yo y tantos otros, aspira a poder manejar los hilos del seleccionado de su país, pero todo a su tiempo y sin actos de impaciencia que entorpezcan las cosas.
Mucha gente también me pregunta qué será de mi vida deportiva el próximo año y aprovecho este espacio para responderles. Amo el juego, soy un adicto al rugby, y no me veo lejos de una cancha en 2008. Cuando fui jugador siempre me morí por jugar y, ahora que soy entrenador, me muero por dirigir.
Espero que todo lo escrito haya quedado claro y aprovecho este espacio para saludar cariñosamente a todos los que, hasta el día de hoy, leen mis columnas.
Muchas gracias nuevamente.