CHACO FOR EVER 3 - GUARANI ANTONIO FRANCO 1
Con la expulsión del arquero local tenía la chance de sumar, pero no le encontró la vuelta y Telmo Gómez recibió su primera derrota
RESISTENCIA, CHACO (GILBERTO PÉREZ, ENVIADO ESPECIAL). Cómo le cuesta despegar a Guaraní. Le pesa, no asume su rol, queda atado y cuando amaga soltarse… ¡paf! Recibe cachetazos por doquier. Que duele y le duelen, pero que marcan la realidad de este equipo que transcurridas nueve fechas, comete errores que ya había hecho en la tercera. Por eso no termina de afianzarse, de encontrarse y pierde con un equipo que tiene poco y nada, como Chaco For Ever, como sucedió ayer por 3-1.
Y Guaraní tuvo todo para llevarse los tres puntos. Es que la expulsión del arquero local fue una invitación a festejar otra vez fuera de casa; sin embargo la siesta se extendió al principio del complemento y el Albinegro lo aprovechó, en gran parte con la colaboración de Regules y parte de la defensa.
El presente de For Ever no era muy alentador hasta ayer. Apenas cinco puntos, también con cambio de técnico en el medio del torneo y con escaso apoyo de su público. A pesar de ello, hubo algunas señas de intentar maniatarlo a Guaraní, con muy pocas armas pero sí con un buen puñado de intenciones.
Entonces Muñoz avisó apenas cumplido el minuto de juego, con un remate defectuoso en inmejorable posición. Era el primer avance serio del local y ya un delantero quedaba casi cara a cara con Regules (le faltó confianza al atacante para darle con un cañón).
Luego el propio Muñoz desvió sendos cabezazos, aunque el último se fue muy cerca, ya que cayó detrás del arco del uno franjeado. Hasta que la más clara fue un remate de Serravalle que besó el poste derecho de Regules.
A todo esto, el elenco misionero intentó jugar con prolijidad por momentos; aunque en un gran número de ocasiones recurrió a los pelotazos para Ormos o Troche.
Las llegadas del local mencionadas anteriormente no terminaron de consolidarlo como dominador. Es que de a poco For Ever ingresó en la etapa de las imprecisiones y el partido cayó en un pozo, con el local carente de ideas y la Franja conformándose hasta ese momento con las acciones.
También hubo tiempo para dos penales no sancionados, uno por bando. El primero, por empujón de Albarracín sobre Muñoz (el defensor logró rechazar el balón); en el restante, Forlín le demostró demasiado cariño a Balmaceda (lo abrazó tanto que casi se cuelga del volante). Hasta ahí todos imaginaban el final del primer tiempo, con un partido en caída.
Hasta que a los 43 se produjo el quiebre. Forlín rechazó hacia atrás, y Franco Herrera salió desesperado por el balón en el borde del área grande junto a la línea de meta. Hasta ahí fue Verón, que apuró al arquero y éste atrapó la pelota con las manos fuera del área. El árbitro Lucero no dudó: roja al arquero y todo servido para que Guaraní comience a pensar para llevarse los tres puntos. Quedó claro que nada de eso ocurrió. Porque con sólo cuatro minutos del complemento, el local encontró la ventaja. Mal despeje de Albarracín y Albarenga la mandó como vino, rasante, ante la floja respuesta de Regules.
A los 8’, tras la salida de un tiro libre, Gómez metió el frentazo ante la pasividad defensiva y Chaco For Ever se puso 2-0. Encima, cuatro minutos después, Troche se fue mal expulsado (supuesta falta fuerte a Fusz) y las cosas quedaron prácticamente sentenciadas.
Guaraní se mostró apresurado por descontar y For Ever agazapado para dar otra estocada. Que no tardó en llegar, a raíz de que a los 15 Muñoz lo apretó a Aguirrez (la pelota le pegó en la mano al delantero, aunque ni el árbitro y tampoco el línea sancionaron falta), remató de aire y salió a festejar, tras la floja resistencia de Regules.
Con media hora por jugar, Guaraní intentó que la derrota fuera lo más digna. Repitió con los envíos al área local y en una de ellas acertó Albarracín (Franco la empujó sobre la línea tras el rebote en el travesaño). Sirvió para las estadísticas. Las mismas que dicen que Guaraní ahora dio un paso en falso.
Fuente:ascendodedelinterior.com.ar